Las gallegas San José e Inditex se vuelcan con Nepal

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AYUDA HUMANITARIA

Un terremoto de magnitud 7,9 sacude Nepal

A Coruña, 29 de abril de 2015 (03:04 CET)

El terremoto de Nepal ha sacudido al mundo entero, también a Galicia. Varios trabajadores de origen gallego y otras personas que se encontraban de viaje en el país asiático regresaron este martes a España tras haber sido evacuados a Nueva Delhi, en la India.

La constructora gallega San José, propiedad del empresario pontevedrés Jacinto Rey, ha tenido mucho que ver en la historia de esta repatriación urgente. Entre los españoles que han regresado a sus casas se encuentra una docena de trabajadores de la firma, que trabajan en la ampliación del aeropuerto de la capital nepalí. Entre los repatriados hay tres gallegos, así como cinco familiares.

Cobijo improvisado

Lo cierto es que las instalaciones que la empresa San José tiene junto al aeropuerto de la capital nepalí acogieron desde el inicio del terremoto hasta el pasado lunes a más de un centenar de personas, en su mayoría españoles, así como a ciudadanos de otras nacionalidades tras el seísmo.

Según fuentes de la empresa, ese centenar de personas pudo estar en estas instalaciones al ser de planta baja y disponer de cocina y servicios. Allí fueron llegando amigos de los trabajadores y otras personas "por goteo" hasta sobrepasar el centenar de acogidos en las dependencias de San José junto al aeropuerto.

Negocios en Nepal

En 2012, San José resultó adjudicataria de las obras de ampliación y remodelación del aeropuerto internacional de Tribhuvan, en Katmandú. El contrato, firmado en su momento con el organismo público Civil Aviation Authority of Nepal (CAAN) ascendía a 55 millones de euros y estaba financiado por el Banco Asiático de Desarrollo.

La de Jacinto Rey no ha sido la única empresa que se ha solidarizado con la tragedia de Nepal. Inditex, la textil de Amancio Ortega, ya ha anunciado la donación de 1,2 millones de euros a programas de ayuda humanitaria. En concreto, esta partida económica irá a parar a Cruz Rosa, Oxfam y Cáritas.

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