Las empresas de la 'operación Patos' se embolsan 6 millones por contratos públicos

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Eiriña fue la mayor adjudicataria de obra entre los ayuntamientos gallegos en 2013 y Cespa logró casi un millón de euros en Santiago

Agentes de Policía y uno de los detenidos en el registro de la sede de Cespa en Compostela | EFE

11 de mayo de 2014 (03:48 CET)

Vivía Galicia ahogada en las sacudidas de la operación Pokemon cuando una nueva investigación judicial por irregularidades en la adjudicación de contratos públicos, la operación Patos, asaltó la última provincia libre de la extendida mancha de corrupción: Pontevedra. La investigación, que tuvo como puesta en escena un espectacular despliegue con registros simultáneos en Vigo, Ourense, Nigrán, Pontevedra, Ponteareas y Santiago; tiene como epicentro a dos empresas, las adjudicatarias de contratos públicos a través de prácticas supuestamente irregulares, entre las que se incluyen posibles delitos de prevaricación, cohecho, tráfico de influencias o falsedad de documental.

Se trata de la constructora Eiriña, con sede en Vigo, y la empresa de mantenimiento de jardines y recogida de basuras Cespa, filial del grupo Ferrovial. Pues bien, entre las dos se adjudicaron contratos de obra pública en Galicia por un valor cercano a los seis millones de euros en 2013, el año que precedió al estallido de la operación Patos. La mayoría de las obras están sufragadas por ayuntamientos o diputaciones gallegas. Solo un pequeño pellizco, 31.700 euros, corresponde a un contrato costeado con fondos del Ministerio de Fomento, según los datos que maneja la Federación Galega da Construcción.

Eiriña triunfa en Pontevedra

Curiosamente, Eiriña realizó dicha obra para la Autoridad Portuaria de Vigo, una de las entidades que fue registrada en el marco de la operación. Pero donde la constructora hizo caja fue en los ayuntamientos, hasta el punto de convertirse en la mayor adjudicataria de obra pública entre los municipios gallegos, logrando contratos por valor de 3,1 millones de euros. Casi todos en la provincia de Pontevedra. El concello de Vigo le otorgó tres contratos por un valor conjunto de 439.884 euros, mientras que el de Pontevedra adjudicó a la constructora otras tres actuaciones que superaban, en total, los dos millones de euros.

Finalmente, el agitado ayuntamiento de Santiago adjudicó obra pública a Eiriña por valor de 671.870 euros en 2013. A estos contratos hay que sumar la provechosa relación con la Deputación de Pontevedra, que dirige el recientemente imputado, Rafael Louzán (PP). La constructora logró 5 obras del órgano provincial que superaron los 1,8 millones de euros.

Cespa, otro problema en Santiago

Cespa, con una motivación más humilde como la adecuación de jardines públicos, recibió una cuantía sensiblemente inferior a los 5 millones que logró de las arcas públicas Eiriña. Pero todos sus contratos del último año, tres, tenían a un mismo pagador, el Ayuntamiento de Santiago.

La filial de Ferrovial se hizo con tres obras, adjudicadas por 975.000 euros. Le valieron estos contratos para convertirse en la empresa mejor tratada por el consistorio compostelano. Muy próxima a ella en el ranking que elabora la Federación Galega da Construcción está Eiriña, en la medalla de bronce. La constructora se adjudicó obras por valor de 671.870 euros en la capital gallega. Fueron, por tanto, la primera y la tercera empresa con más obra adjudicada en el ayuntamiento que dirige el popular Ángel Currás.
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