Las contratas de limpieza ponen a Carmena contra la pared con nuevos ERTE

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OHL y Valoriza amenazan con restringir el trabajo de los barrenderos si el Ayuntamiento no mejora su oferta económica

Dos barrenderos de Madrid.

Madrid , 13 de enero de 2016 (04:00 CET)

Las empresas OHL y Valoriza (Sacyr), que prometieron a finales del año pasado la suspensión de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, ERTE, tras un acuerdo con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, han vuelto a recurrir a la limitación de la jornada de los barrenderos para presionar al Ayuntamiento.  

Las dos empresas ejecutaron Expedientes de Regulación Temporal de Empleo justo los días de Navidad, una medida que irritó tanto a los trabajadores como al gobierno municipal, que lo consideró una puñalada de las empresas.  

OHL-Ascán y Valoriza gestionan los lotes 2, 3 y 4 de los seis que componen la ciudad de Madrid. OHL había retirado los expedientes pero justo después de las elecciones del 20D decidió que entre un grupo de trabajadores (más de 200 barrenderos, según los afectados) dejaran de trabajar en plena cúspide navideña de generación de residuos durante dos días.  

Las empresas han anunciado que no aplicarán nuevos expedientes hasta abril, pero, a partir de ahí, podrían volver a restringir la salida de barrenderos a la calle si no ven mejoradas las condiciones económicas.  

FCC se desmarca  

El año pasado un acuerdo entre la alcaldesa y las empresas contratistas puso fin a los Expedientes de Regulación de Empleo, ERTE, que duraban 45 días al año. Durante ese tiempo, los trabajadores cobraban el paro con el 70% del salario, a costa de las arcas del Estado.  

FCC ha cumplido su palabra y no ha reactivado los ERE ni tampoco prevé activarlo en los próximos meses, pero la presión con OHL y Valoriza se encuentra en su punto álgido, según explican fuentes próximas al gobierno de Manuela Carmena. Las empresas se quejan de que el Ayuntamiento no haya incorporado la cantidad de barrenderos-becarios suficientes.  

Dificultades presupuestarias  

La figura del barrendero en prácticas fue ideada por Carmena como una concesión para las empresas a cambio de que eliminaran los ERTE. Se trata de jóvenes desempleados que reciben un pago de unos 400 euros al mes por barrer las calles mientras reciben formación. El coste de esta operación es asumida por las arcas municipales.

El Ayuntamiento se había comprometido a contratar a 90 trabajadores pero las dificultades presupuestarias han hecho que hasta ahora sólo se han incorporado 60, según explican desde el equipo de la alcaldía de Madrid.  

Las dos empresas en tensión no han querido manifestar su posición respecto al conflicto abierto con Ahora Madrid. Las bases de la candidatura y los sindicatos le recriminan a Carmena que no haya municipalizado los servicios de limpieza, tal como prometió la candidatura durante la campaña electoral.  

El Ayuntamiento ha asegurado que no tolerará que ninguna empresa vuelva a aplicar Expedientes de Regulación de Empleo de ningún tipo. Es una línea roja irrenunciable.
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