La Xunta quiere blindar a los altos cargos de las cofradías

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Plantea cambiar la normativa para que perciban retribuciones por el ejercicio de sus funciones

Rosa Quintana

07 de noviembre de 2012 (23:45 CET)

La consellería de Medio Rural e do Mar destinará partidas presupuestarias para pagar las funciones de los patrones mayores de las cofradías, así como del presidente de la Federación Galega en la que se agrupan, cargos que, por el momento, se ejercen sin remuneración alguna.

El decreto que regula la normativa de las cofradías está en vigor desde el año 2002 --cuando López Veiga estaba al frente de la consellería de Pesca e Asuntos Marítimos--, y establece la gratuidad de los cargos electos. El borrador del anteproyecto del nuevo decreto que plantea la Xunta, sin embargo, elimina esta consideración, abriendo la puerta para que los patrones mayores reciban una remuneración por el ejercicio de sus funciones.

La propuesta ha abierto el debate en las cofradías. Los distintos cargos que conforman el órgano de gobierno y los representantes de la Federación Galega de Cofradías ya reciben dietas a modo de compensaciones por los gastos en los que puedan incurrir en su trabajo institucional. Sin embargo, son varios los patrones que opinan que la vigilancia de la consellería sobre estas dietas es demasiado “laxa”, lo que ha propiciado más de algún “pufo”. “Quizá sea mejor que tengamos una asignación declarada y pública para facilitar la transparencia”, aprueba José Manuel Rosas, patrón mayor de la cofraría de San Martiño de Bueu. “Para ser sincero, a día de hoy no sé ni cuáles son los gastos de la federación, de la que soy miembro, porque todo es muy opaco”.

¿Recortes en las ayudas?

En el lado más crítico con los planes de la Xunta se situó la Asociación Galega de Mariscadoras --Agamar--. La agrupación ya ha advertido a la consellería que, en caso de que siga adelante, impugnará el decreto y que emprenderá todo tipo de acciones legales para evitar que entre en vigor. Consideran que fomentará un tipo de relación “clientelar” con los representantes de los pescadores y que permitirá que “los patrones mayores y, sobre todo, el presidente de la Federación Galega, puedan percibir retribuciones sin límites, exhorbitantes y autoimpuestas”.

El abogado de la entidad, en declaraciones a Economía Digital, reconoció que ya había hecho llegar al Gobierno autonómico sus alegaciones. “Con el decreto actual, los salarios y remuneraciones están prohibidos, más allá de las dietas y los gastos extraordinarios, porque se considera que los cargos son profesionales del sector y que deben sacar su beneficio del mar. Sin embargo, el nuevo anteproyecto rompe con este espíritu, en un escenario en el que el control de la consellería sobre las cuentas ya es muy vago”, explica el jurista.

En Agamar llevan incluso un paso más allá su denuncia. “Estamos en un sector que depende en gran medida de las ayudas. Lo que pretenden es tener contentos a nuestros representantes ante la imposición de fuertes e importantes recortes que se avecinan en el futuro. Es más fácil mantener a unos pocos que mantener a todos”, aseveran fuentes de la entidad.

“Malversación de caudales públicos”


De hecho, Agamar ya denunció ante la Fiscalía, el Consello de Contas --órgano que audita las cuentas de las cofradías-- y la consellería do Mar un mal uso de los fondos destinados a la Federación Galega de Cofradías. La denuncia hace referencia a su presidente, Benito González Sineiro, y le atribuye una presunta “malversación de caudales públicos”, por asignarse una retribución de “103.737,13 euros”.

Todo ello, expone la asociación de mariscadoras, “sin contar con el salario que percibe, simultáneamente, de la cofradía de pescadores de Cambados y, con independencia de las dietas y de otros gastos que, tanto la federación como la cofradía le sufragan, incluido un coche oficial para sus desplazamientos”.

Transparencia

Más cautelosos, los patrones mayores consultados por Economía Digital aseguran tener una relación “cordial” en la Federación, aunque coinciden en la necesidad de dotar de transparencia a las cuentas del sector. “Las dietas y los gastos extraordinarios son muy difíciles de medir, no veo mal que se asigne una partida y que sea pública para evitar malas prácticas. Muchos de los patrones mayores ya ejercen prácticamente una dedicación exclusiva”, admite el vicepatrón de una de las cofradías.
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