La Xunta obligada a multiplicar los medios para tratar de controlar el incendio en O Barco

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El fuego alcanza las 1.200 hectáreas quemadas y obliga a desalojar otras dos aldeas

11 de agosto de 2012 (21:39 CET)

La Consellería de Medio Rural ha elevado a 1.200 hectáreas la superficie afectada por el incendio que se originó el viernes en O Barco de Valdeorras (Ourense) y que se ha adentrado este sábado en el municipio próximo de Rubiá, obligando a desalojar a los vecinos de las parroquias de Veiga de Cascallá y O Barrio de Cascallá.

El fuego parecía controlado por la mañana, pero la intensidad y los cambios de dirección del viento han dificultado las tareas de extinción. La conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, ha reconocido las “dificultades” para controlar el incendio debido al viento, “que nos obliga a cambiar constantemente de estrategia" para controlar su perímetro.

Siguen trabajando en la extinción del incendio dos técnicos, 11 agentes forestales, 44 brigadas, 22 motobombas, seis palas, 13 helicópteros, 16 aviones y efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), según informa la consellería de Medio Rural. Desde la mañana del sábado, se han sumado al operativo 5 aviones, 9 helicópteros y 20 brigadas.

Críticas del PsdeG

El avance de las llamas ha provocado las críticas del Partido Socialista y de colectivos ecologistas contra la Xunta. El PSdeG de Ourense ha recriminado al Gobierno autonómico que “su desidia” y los recortes en prevención de incendios hayan “puesto en peligro” a la ciudadanía de O Barco. Además, consideran que “no existió un verdadero control en el apagado del incendio”, lo que facilitó su reactivación.

Así lo comunicaron la secretaria provincial de Medio Ambiente, Noela Blanco, y la secretaria de Medio Ambiente de la Ejecutiva gallega, Susana Bayo. "Gran parte de los vecinos de Éntoma –una de las localidades afectadas-- pudieron dar cuenta de la mala coordinación existente entre los medios terrestres y los aéreos cuando el fuego ya se encontraba a escasos metros de las casas y que ellos mismo tuvieron que sofocar", añadieron.

Proteger a los núcleos rurales

El alcalde de O Barco de Valdeorras también se ha sumado a las críticas. El socialista Alfredo García ha pedido un plan "serio" de protección de núcleos rurales en toda Galicia, dadas las características y los terrenos calcinados que deja el incendio que afecta a su localidad.

En un comunicado, el regidor municipal ha reclamado a la Consellería de Medio Rural que busque un pacto de Estado "que garantice que, a principios de julio, exista una delimitación clara en los núcleos rurales, a modo de zanja, que proteja las viviendas".

Colectivos ecologistas se movilizan

El Sindicato Labrego (SLG), la Asociación Galega de Apicultura (AGA), Verdegaia y la Plataforma para a Defensa das Fragas do Eume han anunciado a través de un comunicado la creación de "una organización nacional gallega permanente" que tiene como fin "vigilar, debatir, proponer, denunciar y movilizar" para forzar actuaciones y medidas políticas que "finalicen de una vez con la plaga incendiaria que todos los años asolan Galicia.

Las cuatro entidades han criticado las políticas de la Unión Europea, Gobierno central y Xunta por "abandonar el medio rural" con el cierre de explotaciones agrarias y ganaderas. “Lo que convierte a estas políticas en uno de los factores fundamentales en la expansión de los incendios forestales y en la imposibilidad de su control", añaden en el comunicado.

Cuatro aldeas desalojadas

El humo obligó el viernes a la evacuación de los vecinos de las aldeas de Raxoá y Millarouso, en el municipio de O Barco de Valdeorras. Las llamas también acecharon las localidades de Coedo, Santurxo, Santo Tirso y Éntoma.

El viento llevó las llamas hacia el término municipal de Rubiá el sábado. Allí, la Guardia Civil tuvo que desalojar las parroquias de Veiga de Cascallá y O Barrio de Cascallá.
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