La Xunta eleva a 210 el número de chóferes pese al plan de austeridad

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Vicepresidencia rebaja la cifra a 190 y sostiene que da servicio a otras instituciones autonómicas

Alfonso Rueda, Núñez Feijóo y Pedro Puy

en Vigo, 03 de julio de 2015 (03:22 CET)

La Xunta de Galicia tiene en nómina a 210 conductores -208 hombres y dos mujeres- según se desprende de la Relación de Postos de Traballo (RPT) que maneja la dirección xeral da Función Pública actualizada a 1 de junio de este año. Sin embargo, el departamento de la Vicepresidencia rebaja la cifra a 190, en virtud de la respuesta ofrecida a las consultas de Economía Digital. Los 210 trabajadores citados, que también están enumerados uno a uno en el Diario Oficial de Galicia del pasado 23 de enero de 2014, coinciden, además, matemáticamente con la reciente compra de prendas de uniformidad para los conductores en plantilla de la Administración gallega, una operación realizada a través de un concurso público que acaba de ser adjudicado.

La misma RPT de Función Pública correspondiente al 1 de junio, indica que existen dos tipos de niveles profesionales: uno, denominado oficial de primera-conductor, y otro, descrito como conductores. Según fuentes de CC.OO. Galicia, el primer grupo, y que es el más numeroso, es el personal que realiza la movilidad de los altos cargos (el Gobierno en pleno, secretarios xerais, directores xerais, jefes de gabinete y delegados provinciales). En este grupo están encuadrados, siempre según la RPT oficial, un total de 126 chóferes. El bloque de conductores realiza, por su parte, diferentes tareas llamadas genéricamente incidencias, la cuales pueden suponer desde transportar el correo interno entre delegaciones y departamentos de la Xunta o el traslado externo de notificaciones y citaciones judiciales, entre otras tareas.

Vehículos compartidos

El departamento de Vicepresidencia explicó a este medio que "en este momento la plantilla de condutores adscritos al parque móvil es de 190 efectivos, y da servicio a otras instituciones". Y añade: "Los altos cargos con residencia fuera del Concello de Santiago tienen a su disposición un servicio de vehículo compartido (2-3 usuarios por vehículo). En la actualidad hai 19 vehículos compartidos que trasladan a un total de 44 cargos distribuidos por proximidad geográfica". Esta matización de vehículo comunitario no alcanza a los coches a disposición del presidente de la Xunta, ni del vicepresidente, ni tampoco de los conselleiros, que en muchos casos hacen solitarios viajes de más de 120 kilómetros diarios desde su vivienda particular hasta el despacho oficial en San Caetano.

En su respuesta, Vicepresidencia recuerda que desde el parque móvil se hacen los traslados necesarios de los servicios comunes de notificaciones y embargos, fiscalía e Imelga (Instituto de Medicina Legal de Galicia), ya que le compete a la Consellería de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza "dotar los medios económicos y materiales a la Administración de Xustiza". Estos trabajos son los que realizan, precisamente, los conductores rasos, y que, según la RTP son 84, frente a los 126 destinados a los altos cargos. De este mayoritario grupo que mueve a los altos cargos, siempre según la RTP de la dirección xeral da Función Pública, 90 conductores están adscritos directamente a los servicios centrales de San Caetano, en Santiago; 11 más a los servicios de la provincia de A Coruña; otros 8 a la de Lugo; 5 a la de Ourense; 9 a la provincia de Pontevedra; 2 a la ciudad de Vigo, y 1 a A Estrada.

Plan de ahorro

La cifra de profesionales activos del parque móvil contrasta con la que el propio Gobierno actual ofreció al comienzo de su primera legislatura, cuando se cuantificó la cifra de contrataciones en 80 personas en plantilla. Otras versiones llegaron a hablar de 160 profesionales. En el seno del plan de austeridad actual, la Xunta manifestó decidida intención de rebajar drásticamente esta cifra de conductores, considerando sólo de forma preferente la movilidad del presidente y del vicepresidente, así como de los conselleiros y los delegados territoriales, en tanto que para el resto habría una racionalización de los usos y del gasto.

El reciente concurso público convocado por Vicepresidencia, a través de la secretaría xeral de Servizos Transversais, desarrollado con vistas a uniformar oficialmente por 163.614 euros a los 210 conductores, es meridiano en las austeras cifras de gasto que aporta, pero teniendo en cuenta otro ángulo de la realidad: la Administración autonómica comprará dos trajes, uno para invierno y otro para verano, a cada chófer a su servicio. De este modo, la resultante matemática del citado concurso son los 420 encargados para los 210 profesionales adscritos al llamado parque móvil de la Xunta. Además, naturalmente, se surtirá a los chóferes de otras prendas corporativas tales como camisas, zapatos, corbatas, calcetines, bufandas, pañuelos y abrigos.

Necesidades de plantilla

El concurso público correspondiente a 2015 -un procedimiento administrativo que se celebra con una periodicidad anual, si bien en 2014 se convocó hasta dos veces en menos de ocho meses- especifica en una de sus cláusulas administrativasm que se trata, precisamente, de un aprovisionamiento anual para los trabajadores del parque móvil dependiente de Vicepresidencia. La Xunta, sin embargo, no tiene por qué comprar finalmente todos los trajes que previamente ha estimado que va a necesitar, en este caso 420, sino que los adquirirá en función de las necesidades de la plantilla a medida que transcurre el tiempo y se produce la fatiga de los uniformes. Si el presupuesto era de 163.000 euros, la adjudicataria lo ha rebajado a 122.000, IVA incluido.

El coste total de los trajes de hombres, que es la partida más amplia, según consta en el pliego de condiciones de la licitación pública, era de 78.208 euros. El gasto evaluado para los dos trajes de mujer -para las dos chóferes femeninas- era de 752 euros. También, en 836 camisas de verano e invierno para hombres la Xunta preveía invertir en torno a 29.500 euros. La Administración gallega, que finalmente adjudicó el lote de prendas en casi 35.000 euros por debajo del precio inicial de licitación, se gastará casi 5.000 euros en 416 corbatas de verano y e igual cifra de invierno para hombre. Esto es, cuatro por cabeza. Del mismo modo, comprará dos pañuelos femeninos para el verano y otros dos para el invierno para las dos profesionales femeninas. En total en este último concepto: 48 euros.

Austeridad en abrigos

En la partida de hombres, el coste se eleva, naturalmente, a casi 28.500 euros. En calcetines y medias para hombre y mujer, el gasto conjunto será de casi 3.000 euros. Sin embargo, queda esta perla para el final: el propio concurso público establece que la compra de prendas de abrigo será bienal y no con periodicidad anual como el resto de artículos de la uniformidad. Así, este año está previsto adquirir 139 abrigos de hombre, es decir, menos de uno por cabeza. Y sólo uno de mujer.

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