La Xunta abonará 3.500 millones a las concesionarias de las autopistas en 40 años

stop

La previsión de pago por los peajes en sombra se disparó en dos años debido a los 1.552 millones comprometidos para la conexión Santiago-Ourense y los 745 para la Autovía da Costa da Morte

Retenciones en el puente de Rande | EFE

05 de noviembre de 2014 (23:47 CET)

Los peajes en sombra y los abonos por la supresión de tramos de pago en la AP-9, AP-53, AG55 y AG57 condicionarán las cuentas de la Xunta hasta 2057, y lo harán de forma significativa. La Administración tendrá que dar a las compañías concesionarias hasta esa fecha casi 3.500 millones de euros.

Esos son los compromisos de gasto de la Axencia Galega de Infraestruturas reflejados en el informe del Consello de Contas relativo al ejercicio 2012. En el último análisis del organismo hecho público hasta ahora, el de 2010, el importe de pago comprometido era mucho menor. En concreto de 1.229 millones de euros.

Dozón-Cea y A Costa da Morte


Sin embargo, en el documento presentado esta semana por Contas ante el Parlamento, el ente fiscalizador indica que “tal y como viene requiriendo de forma reiterada en sus informes”, la Axencia Galega de Infraestruturas registró en el apartado de futuros gastos 1.552,56 millones de euros que debe abonar a la Sociedad Pública de Inversiones por la explotación del tramo Alto de Dozón-Cea, de la Autopista Santiago-Ourense. El pago finalizará en 2057.

Es el gasto más elevado de los correspondientes a los peajes en sombra que tendrá que abonar el Ejecutivo gallego. En concreto, y según los datos recopilados por Contas, la administración tendrá que abonar 745 millones de euros hasta 2035 por la Autovía da Costa da Morte; 317 por el enlace entre Celanova y la frontera de Portugal; 198 millones en el tramo Santiago-Brión y 94,8 millones por el vial de O Salnés. Además, le corresponde el ingreso de 187,7 millones a Audasa por la supresión de los peajes de la AP-9 en O Morrazo y A Barcala hasta 2047.

Por último, las reducciones de los precios del peaje en la AG-55 y la AG-57, hacían que en el ejercicio 2012 tuviese pendientes de pago 6,34 millones de euros, que acabará de abonar el año que viene.

Cálculos incorrectos


Con todo, Contas advierte de que los cálculos del Gobierno gallego no son exactos al cien por cien. “Mientras los gastos futuros contabilizados que se corresponden con las autovías de A Costa da Morte, Barbanza y Celanova se registraron a precios corrientes (teniendo en cuenta la inflacción), las autovías de O Salnés y la de Santiago-Brión fueron anotadas a precios constantes”, indica.

Además, en el caso de la autovía de Celanova “está previsto el pago de una prima adicional del 20% a partir de 2018, que la Administración no tuvo en cuenta en el cálculo de las cantidades comprometidas y que supone una infravaloración de las obligaciones en 54,49 millones”.

Previsiones de gasto insuficientes

Por otro lado, el organismo que preside Xesús Palmou indica que “en relación con los pagos por el peaje suprimido en los tramos de O Morrazo y A Barcala de la AP-9 se advierte que los compromisos manifestados por la Xunta son claramente insuficientes”.

Para muestra, la previsión hecha en 2011, que era de 4,3 millones de euros, pero que finalmente fue de 5,8 millones.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad