La sombra de la corrupción marca el inicio del año en la política gallega

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Fuentes de la abogacía avisan de que puede haber "muchas más imputaciones" en la 'Operación Pokemon' más allá de la del alcalde de Santiago

El alcalde de Santiago, el popular Ángel Currás

03 de enero de 2013 (21:44 CET)

El año ha comenzado con más escándalos que salpican a los políticos gallegos. El último en caer ha sido el alcalde de Santiago, Ángel Currás, que ha sido imputado por la juez Pilar de Lara Cifuentes en la Operación Pokemon, que investiga una supuesta trama de tráfico de influencias en el mundo municipal que pivota alrededor de la empresa multiservicio Vendex.

Diversos abogados consultados por este diario sostienen que esta no será, "ni mucho menos", la última actuación judicial dentro de la Pokemon.

Currás es el cuarto alcalde imputado en esta investigación que arrancó en plena precampaña electoral y que ya se ha llevado por delante a dos regidores: el popular Adolfo Gacio, de Boqueixón, y el socialista Francisco Rodríguez de Ourense. Tras su imputación y debido a las presiones de sus respectivas formaciones, ambos tuvieron que dimitir de sus cargos.

También se encuentra imputado, aunque sin dimitir, el alcalde de Lugo, el socialista Xosé Clemente López Orozco.

Mazazo en el PP

La imputación de Ángel Currás en la trama del caso Pokemon ha sentado como un mazazo en el PP, formación a la que pertenece. En primer lugar porque su partido ha arremetido duramente en las últimas semanas contra López Orozco por no abandonar su puesto en el consistorio lucense, y en segundo lugar porque la imagen de los conservadores en el ayuntamiento compostelano queda especialmente tocada.

Currás accedió al cargo de alcalde hace menos de un año debido a que el anterior regidor, Gerardo Conde Roa, elegido en las urnas, tuvo que dimitir debido a que el Juzgado de Instrucción Número 2 de Compostela, dirigido por el juez José Antonio Vázquez Taín, lo imputó formalmente por un supuesto fraude fiscal derivado del impago a Hacienda de más de 291.000 euros correspondientes al IVA de la venta de viviendas por parte de Geslander, su empresa promotora.

Una concejala imputada

Antes que Currás, De Lara ya imputó a la edil compostelana Rebeca Domínguez, responsable de Educación, por su supuesta relación con la adjudicación a Sermasa, una filial de Vendex, la gestión de una guardería en el barrio de Salgueiriños. Domínguez accedió a la concejalía de Educación en substitución precisamente de Currás, cuando este se hizo alcalde.

En una rueda de prensa convocada de urgencia, el alcalde aseguró desconocer los motivos exactos de su imputación pero afirmó que intuye que “tiene que ver” con la adjudicación de la guardería.

“Las ramificaciones son muchas”


A pesar de la tormenta política que se cierne sobre él --la oposición ya ha pedido su inmediata renuncia-- Currás ha asegurado que en su “ánimo” no se encuentra el dimitir de su cargo aunque, si el código ético del PP se cumple, el regidor deberá poner su puesto a disposición del partido en caso de que abran medidas cautelares contra él.

Esta nueva imputación ha alertado al resto de consistorios gallegos que trabajaron con la firma Vendex. Diversos abogados relacionados con el caso consultados por Economía Digital declaran que “la Pokemon aún va a dar mucho más de sí”. “Las ramificaciones son varias y en las próximas semanas puede haber muchas más sorpresas. La imputación de Currás no es nada sorprendente, como tampoco lo sería que haya más imputaciones en otros ayuntamientos”, aseguran.

Querella contra Baltar

La imputación de Currás no ha sido el único episodio relacionado con supuesta corrupción política que ha salpicado a la comunidad gallega en estos primeros días del 2013. La Fiscalía de Ourense ha presentado una querella contra quien fue presidente de la Diputación de Ourense durante más de 20 años, José Luis Baltar Pumar, por un supuesto delito de prevaricación.

La querella parte de una denuncia del PSOE en 2010 que lo acusaba que haber contratado a 115 personas en el ente provincial en los días previos al Congreso en el que su hijo --Manuel Baltar, el actual presidente de la Diputación-- se alzó con la presidencia del partido en la provincia. Según los socialistas, estas contrataciones se habrían hecho con el objetivo de asegurarse votos en el cónclave ya que la dirección regional del PP había presentado otro candidato del gusto de Alberto Núñez Feijóo, el alcalde de Verín, Juan José Jiménez Morán.
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