La ONCE se embolsa hasta 3.000 euros por cada parado gallego que coloca

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EMPLEO

Reunión de representantes de la Fundación Once con Alfonso Rueda

Vigo, 01 de enero de 2015 (20:03 CET)

La Fundación ONCE, a través de una de sus ramificaciones empresariales en el sector de las agencias privadas de colocación y formación de desempleados, se embolsa hasta 3.000 euros, IVA incluido, por cada puesto de trabajo que logra para un parado gallego incluido en el programa Prepara. El contrato de intermediación entre la empresa y el beneficiario debe tener una vigencia mínima de seis meses a tiempo completo, y si es discontinuo, al menos un año de duración.

Así figura en el pliego de condiciones del contrato público que la fundación ha suscrito, con vigencia para 2015 (año electoral) y 2016, a través de la Asociación FSC -del grupo ONCE- con el Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE, el antiguo Inem), para tratar de rescatar laboralmente a centenares de gallegos atrapados en las listas del paro de larga duración o con escasa formación. La adjudicataria ató el contrato frente a otras 20 entidades finalistas y a una primera criba de 80 candidatas.

Larga duración

Según las estadísticas, en este momento en Galicia están registrados y catalogados como parados de larga duración (al menos un año sin trabajo) cerca de 140.000 personas. En su mayoría del sector servicios. Además, sin prestación o subsidio de ningún tipo figuran en torno a 155.000, que, naturalmente, pueden solaparse con los anteriores. Este plan en concreto tendrá como target en torno a 11.000 parados encuadrados en estos tipos. Reciben durante seis meses formación muy básica, a cambio de una prestación de entre 400 y 450 euros.

Mínimo, 300 euros

El esquema retributivo acordado con la Asociación FSC arranca en cuantías mucho más modestas que los 3.000 euros citados. El mínimo es de 300 euros. Es la ganancia que obtiene individualmente la Fundación ONCE por cada contratación de cada parado de hasta 25 años de edad, siempre que el beneficiario final no lleve más de seis meses en situación de desempleo. Según lo pactado, la agencia de colocación privada tiene que lograr para el beneficiario un contrato laboral con una duración mínima de seis meses.

Si con este límite de edad, el candidato ya acumula entre seis meses y un año entero en el desempleo, la ONCE ganará 575 euros si logra insertarlo en el mercado laboral; si el beneficiario del contrato acumula entre uno y dos años de permanencia en las listas del SEPE, la agencia de colocación privada se embolsará hasta 1.100 euros. Finalmente, si el mismo joven desempleado supera los dos años sin trabajo, la organización de ciegos tendrá derecho a percibir una retribución de 1.850 euros.

Aumentan los parámetros

Siguiendo con el mismo esquema de cobros estipulado en el contrato público, que tiene como misión retirar del paro a personas con baja formación o parados de larga duración, los beneficiarios que estuviesen comprendidos en la franja de edad de entre 26 y 29 años figuran con un escalado económico idéntico al del grupo anterior. Pero a medida que la edad aumenta y el tiempo de permanencia en el paro se amplía, las condiciones económicas de la agencia mejoran.

Así, mientras que los parados situados en la franja de 30 a 44 años sitúan la base retributiva inicial para la ONCE también en los 300 euros por inserción, como los dos grupos anteriores, alcanzan, sin embargo, los 2.300 euros por cada contrato laboral formalizado si los finalmente contratados hubiesen permanecido más de dos años en las listas del SEPE.

Dos años

Ya en un rango de edad superior, entre 45 y 54 años, la base económica arranca con 350 euros por cada contrato logrado (menos de seis meses en el paro) por la agencia de colocación privada. Y coincidiendo con el grupo de parados más difícil, el de 55 o más, suponen hasta 3.000 euros de ganancia si su estancia en el paro supera un bienio.

El citado contrato, que supone para la ONCE la exclusiva no sólo en Galicia, sino para todo el norte español, ya que en el acuerdo se incluyen Asturias, Cantabria y País Vasco, pone como objetivo más difícil y, por tanto, con un mayor rendimiento económico para la contratista privada, a los parados de 55 años o más y que lleven más de dos años en el desempleo. Aquí es donde se pagan los 3.000 euros por inserción laboral superior a los seis meses.

Impuesto de Sociedades

Toda esta maraña de datos que obtendrá la ONCE, al igual que otra media docena de agencias de colocación privadas en otras comunidades autónomas españolas, es compatible, claro está, con las deducciones a las que las empresas tienen derecho en el Impuesto de Sociedades por la contratación de desempleados.

Las cifras de bonificación suelen variar si el empleado tiene unos porcentajes mínimos y máximos de discapacidad, y si la sociedad tiene una plantilla de hasta 50 empleados, o si, por el contrario, es la primera contratación que realiza. El ahorro empresarial, como mínimo, es lo que el parado tenga pendiente de cobro de la prestación por desempleo que le ha sido asignada.

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