Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo / EFE

La oferta de Arrimadas provoca un nuevo cisma entre Feijóo y Casado

Mientras que pesos pesados com García-Egea o Álvarez de Toledo apuestan por la coalición para las autonómicas, el PP gallego la rechaza de plano

Una nueva tormenta se avecina. La oferta pública hecha por Inés Arrimadas para que su partido estudie pactos electorales con el PP en Cataluña, País Vasco y Galicia amenaza con desatar un nuevo enfrentamiento entre el Alberto Núñez Feijóo y Pablo Casado. Los conservadores gallegos se niegan en rotundo a una coalición electoral. Están dispuestos a incluir a dirigentes de la formación naranja en sus listas. Eso sí, será una absorción, no una fusión. Las siglas del PPdeG no se tocan.

En la mañana del viernes, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, anunció en rueda de prensa su voluntad de que la formación acuda a los próximos comicios autonómicos de Cataluña, País Vasco y Galicia estableciendo acuerdos con el PP. La rueda de prensa tuvo su aquel, ya que la política comunicó que presentará esta oferta para su propio partido la valore. La exposición pública tiene su explicación: la dirigente sabe que, de partida, cuenta con la oposición del vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea (quien, por cierto, podría disputarle la presidencia del partido en las primarias que se acometerán en marzo).

La sombra de 'España Suma'

"Estoy convencida de que si los constitucionalistas trabajamos juntos somos capaces de superar cualquier reto. Lo hicimos en la transición y lo hicimos en el año 2017", argumentó la heredera de Albert Rivera. Arrimadas incluso planteó un nombre: "Mejor Unidos" (y no “España Suma”, como propuso Casado en septiembre del año pasado, cuando ofreció una gran coalición con C´s y Vox para las generales que nunca llegó a cuajar).

Y, hecho el anuncio, una vez más, volvió a evidenciarse la distancia entre el compostelano barrio de San Lázaro (la sede del PP de Alberto Núñez Feijóo) y la calle Génova. El PP gallego desmereció rápidamente la oferta. Fuentes oficiales de la formación indicaron que estaban abiertos a captar los votos de Ciudadanos en Galicia, así como a acoger a dirigentes de la formación que quisieran pasarse al PP gallego. Pero nada más.

García-Egea y Álvarez de Toledo

Una respuesta muy distinta a la que, horas después, daba el  secretario general del PP, Teodoro García-Egea, uno de los principales impulsores del fracasado proyecto de “España Suma”. "Alejarnos de lo que nos separa, centrarnos en lo que nos une y luchar por lo importante. El diálogo entre los que defendemos lo fundamental se hace imprescindible para afrontar el futuro de España", ha dicho el número dos del PP en un mensaje en redes sociales en el que ha colgado un vídeo en el que reivindica, precisamente, la propuesta que planteó su partido ya el año pasado ante las elecciones generales.

"Si nos hemos podido poner de acuerdo después de las elecciones para formar gobierno, por qué no podemos ponernos de acuerdo antes para ofrecer a los españoles un proyecto ganador", afirma García-Egea en la grabación.

Por si fuera poco, la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, también agradeció las palabras de Arrimadas, que “parece dispuesto a unirse con otras fuerzas constitucionalistas en las próximas elecciones autonómicas”. "La misión histórica de Pablo Casado es reagrupar todo lo que está a la derecha de la izquierda, como hizo Aznar", ha asegurado la portavoz, una de las principales defensoras del acercamiento al partido naranja.

Nuevo enfrentamiento

Con las cartas de unos y otros boca arriba, la situación solo parece que vaya a desembocar en un nuevo conflicto entre el PP gallego y el estatal. Voces no oficiales de la formación en Galicia comentan: "Las diferencias están ahí y, de nuevo, van a salir. Feijóo no quiere ser una moneda de cambio para ayudar al PP a mejorar sus nulos resultados en Cataluña o País Vasco". Según estas fuentes, la estrategia de Núñez Feijóo de cara a las autonómicas es clara: debe absorber los votos que pudieron marcharse a C´s y, especialmente, a Vox (evitando, en todo caso, que los de Santiago Abascal puedan llegar a tener representación en el Parlamento). "A lo único que están dispuestos es a meter a algún directivo de C´s en puestos de salida de alguna lista, pero nada más, en ningún caso acudir con otras siglas distintas", explican.

Un artículo de C.D.P.

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