La guerra de precios entre genéricos colapsará las farmacias en tres meses

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El sector rechaza el sistema ideado por el Ministerio de Sanidad para designar los fármacos de referencia

El interior de una farmacia

16 de julio de 2012 (01:30 CET)

El sistema ideado por el Ministerio de Sanidad para abaratar los precios de los medicamentos prescritos a los pacientes hace que el sector reconozca una nueva guerra de precios entre los laboratorios. Advierten que lo único en que derivará será en más colapsos en las farmacias y desabastecimientos de fármacos. Una situación que ya se vivió en toda España cuando se inició el copago de medicamentos. De hecho, incluso ponen fecha a esta situación: tres meses.

El Real Decreto-ley 16/2012 cambió el concepto establecido hasta la fecha para dispensar los medicamentos en las farmacias. Ahora, se usará el producto con un principio activo que tenga el precio más bajo estable. ¿Qué quiere decir esto? Que cada farmacéutico está obligado a dispensar, en caso de receta, el fármaco más barato del mercado.

El listado de todos los medicamentos se revisa mensualmente a excepción de los de menor precio, cuya revisión es trimestral. Los profesionales del sector auguran nuevas complicaciones cuando se repase la lista. Especialmente la de los medicamentos más económicos, ya que tienen un principio activo más simple de conseguir.

Problemas en los laboratorios pequeños


El director general de la patronal de la industria farmacéutica de genéricos (Aeseg), Ángel Luis de la Cuerda, señala que la búsqueda del ahorro máximo es el origen del colapso que sufrieron las farmacias españolas los primeros días en los que se aplicó el copago. “El problema es que nadie se ha asegurado de que la empresa que ofrece el precio menor tenga stock de abastecimiento suficiente”, explica en declaraciones a Economía Digital.

“Cuatro o cinco laboratorios pequeños han hecho una oferta de precios a la baja muy considerable, pero no tenían capacidad para abastecer a las farmacias de toda España”. De la Cuerda pone de ejemplo el laboratorio Simol, cuyos responsables rebajaron el precio de la molécula de la simvastatina hasta el 25%. El coste final del fármaco fue el más competitivo, pero no tenía capacidades de suministro para todo el país y su medicina para controlar el colesterol se agotó rápidamente.

Nuevos colapsos

Ante el riesgo de que la situación se repita en los próximos tres meses, la patronal pide al Ministerio que exija garantías a los laboratorios. “Es necesario que se asegure el abastecimiento”.

Los farmacéuticos apoyan las reclamaciones. “Si el criterio único en la próxima actualización de octubre será el precio, le pedimos al Ministerio que garantice que los laboratorios pueden hacer frente al suministro adecuado en tiempo y forma”, reclama la farmacéutica de A Coruña Rosa Lendoiro.

Riesgo de desinversiones

Otro problema derivado de la guerra de precios entre genéricos es el poco margen de beneficio que obtienen los laboratorios. Según los datos de Aeseg, el sector da empleo en España a unas 7.000 personas de forma directa y a 24.000 indirectamente. Sin embargo, alertan de que si continúan las políticas que priman hasta la fecha, dentro de poco “comenzarán las desinversiones”.

“El genérico actúa como regulador de los precios del mercado. Tenemos que bajar un 40% el precio de la marca original. Si nos enrocamos en esta situación llegaremos a un punto nefasto, ya que nadie nos asegura poner un tope a la rebaja de precios. Ahora mismo casi no se obtienen beneficios”, reconoce el director general de la patrona.

En 2010, las medidas de ahorro en fármacos emprendidas por el Gobierno socialista ya supusieron una rebaja en el precio del medicamento del 25%. Por lo que los márgenes son cada vez menores.
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