La CUP ha celebrado la sesión con militantes para decidir sobre Mas en Manresa (Barcelona). CUP/Lluis Brunet

La CUP: no rotundo a Mas

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Los militantes rechazan otra vez la posibilidad de investir a Artur Mas e insisten en pedir a Junts pel sí otro candidato, como prometieron en campaña

29 de noviembre de 2015 (20:07 CET)

La CUP, partido anti sistema, rechazó por enésima vez investir a Artur Mas, liberal él, como presidente de la Generalitat. El asunto apenas sería noticia si no fuera porque sus líderes y militantes mantienen la palabra dada durante la campaña de no investir al castigado líder de Convergència.

En consecuencia, las bases del partido de extrema izquierda decidieron el domingo pedir a sus dirigentes que negocien con Junts pel sí para alcanzar un acuerdo que implique la selección de otro candidato, preferiblemente de izquierdas, que dirija el gobierno autonómico y, sobre todo, la etapa de "desconexión" de España. Esta fue la propuesta más votada.

La segunda opción que más apoyó granjeó en la suerte de asamblea convocada por la candidatura popular fue la de acudir de nuevo a las urnas. La posibilidad de respaldar a Mas a cambio de un plan de choque social apenas logró el volumen suficiente de votos para seguir considerándola.

Decisión no vinculante

Pese a las votaciones sobre los escenarios posibles, la decisión tomada no es vinculante y, hasta alcanzar un preacuerdo con Junts pel sí, no se convocará la asamblea definitiva para valorarlo.

Según los responsables de la CUP, estas opciones, sometidas a consideración, son con las que se avanzarían en las próximas semanas, por lo que querían conocer la opinión de la militancia para saber qué camino seguir ante las presiones que reciben por parte de sectores de Convergència para que apoyen a Mas como presidente.

Mas, ante el 20D

Diversas fuentes políticas destacan a Economía Digital que, al quedar arrinconada la opción de alcanzar un acuerdo antes del 4 de diciembre –cuando arranca la campaña del 20D— con Mas como protagonista, parece prácticamente imposible que el Parlament catalán envista un presidente durante diciembre. La dinámica de la campaña lo dificulta.

El candidato de Mas, Francesc Homs, deberá someterse al escrutinio de las urnas agobiado por el desgaste de la parálisis institucional que ha provocado la actitud de su jefe.

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