La CUP insiste en que no hará presidente a Artur Mas

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La resaca electoral

Antonio Baños y David Fernández celebran los resultados de la CUP en los comicios catalanes / EFE

en Barcelona, 28 de septiembre de 2015 (13:28 CET)

La CUP, una formación de independentistas antisistema, será la clave del nuevo periodo político que se inicia en Cataluña. La formación, que capitanea Antonio Baños, sólo ha logrado 10 escaños y es la última fuerza del Parlament, pero su presencia en la Cámara será clave para apuntalar a no el proyecto de Artur Mas y Junts pel sí.

La número dos de esta formación, Anna Gabriel, ha insistido este lunes en que su formación no hará presidente a Artur Mas, porque quiere "iniciar una etapa nueva con una persona alejada de los recortes y la corrupción". Pero Gabriel ha sido bastante ambigua e incapaz de contestar a las preguntas de los periodistas con un simple o no.

¿Romeva o Junqueras?

Tampoco ha querido explicar si su formación pondrá como condición para negociar que el número uno de Junts pel sí, el ex ecosocialista Raül Romeva, o el cinco de esa misma lista, el republicano Oriol Junqueras, sean candidatos a la presidencia de la Generalitat en detrimento de Mas.

Lo único que ha dicho, secundada por Baños, es que la prioridad de la CUP para sentarse en la mesa de negociaciones es "empezar a hablar de las leyes que hay que desobedecer", tanto si proceden de "Madrid, de la Generalitat y de Bruselas". Gabriel y Baños están convencidos de que las urnas arrojaron el domingo un resultado claro: "hay una mayoría que quiere romper".

Secundar el proceso independentista

En consecuencia, parecen decididos a secundar el proceso independentista de Mas, aunque quizá sin Mas. Ése es el asunto que ocupa ahora a la prensa. Mas no será investido presidente de la Generalitat en el pleno del Parlament en la primera vuelta, porque no tiene apoyo de otros partidos y su lista ha logrado 62 escaños lejos de los 68 que conforman la mayoría absoluta.

En segunda vuelta, Mas puede salir presidente con mayoría simple. La abstención de la CUP no será suficiente, porque, si el resto de la Cámara vota en contra, Junts pel sí no tendrá suficientes apoyos. ¿Qué hará la CUP? ¿Permitirá que un  par de sus diputados voten a favor de Mas incumpliendo su promesa, pero dando así el pistoletazo de salida al proceso de independencia? Esa es la duda que planea sobre la política catalana el día de la resaca electoral.      

 

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