La comisión que investiga la caída de las cajas: cuatro meses paralizada para nada

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El Banco de España rechaza revelar documentación sobre la fusión amparándose en un informe de hace dos meses

Luis María Linde, gobernador del Banco de España | EFE

25 de enero de 2014 (00:00 CET)

La comisión que investiga el desfalco de las cajas gallegas ha estado parada desde septiembre para nada. El órgano parlamentario que investiga la fusión de Caixanova y Caixa Galicia, las indemnizaciones millonarias que se embolsaron ex directivos a su salida de la entidad y la comercialización de preferentes, entre otros aspectos, elaborará su informe de conclusiones sin poder evaluar la documentación del Banco de España sobre el proceso de integración.

El regulador dice que no está obligado a remitir los documentos y basa su decisión en un informe aprobado por el Consejo de Estado el 14 de noviembre. En dicho documento, se especifica que "la información sujeta a reserva no puede revelarse a instancias de una comisión parlamentaria de investigación de ámbito autonómico". La respuesta del gobernador del Banco de España, Luis María Linde, llegó al Parlamento el 24 de enero. Dos meses y diez días después del dictamen del Consejo de Estado. Mientras tanto, la comisión estuvo paralizada.

Un calendario extraño

En el Banco de España no explican a que se debió una demora que dará que hablar en el Parlamento gallego. Las críticas al calendario que siguió la comisión fueron constantes por parte de los grupos que conforman la oposición al PP en la Xunta, a pesar de que el plan de trabajo fue consensuado entre todos. Arrancó en junio a un ritmo asfixiante, con las comparecencias de, entre otros, José Luis Méndez y Julio Fernández Gayoso, ex director general de Caixa Galicia y ex presidente de Caixanova respectivamente. Y frenó en seco tras el verano. Miguel Santalices (PP), presidente de la comisión y vicepresidente del Parlamento, tardó meses en convocar a los grupos argumentando que esperaba la respuesta del Banco de España.

La contestación llegó esta semana y fue negativa. La comisión se reunirá el próximo miércoles para preparar la parte final de su trabajo, la elaboración de las conclusiones y el dictamen que se debatirá posteriormente en el Parlamento. En esta tarea tendrán que obviarse los balances reservados de NCG Banco; los informes o comunicaciones entre Caixa Galicia y Caixanova con el Banco de España en relación a la evolución de las entidades; la relación de personal directivo que, desde 2004, cobró cualquier tipo de indemnización en el abandono de las cajas; informes realizados por los inspectores del Banco de España; y las auditorías en las que se fija el valor patrimonial de Novacaixagalicia para determinar su participación en Novagalicia Banco. Es decir, la recta final del trabajo se acometerá sin la documentación que el Banco de España rechaza desvelar.

La comisión concluirá después de la venta de NCG

El Partido Popular obvió los requerimientos de PSdeG y BNG para reabrir la comisión durante meses defendiendo la importancia de recibir esta información. En parte, para medir la responsabilidad del regulador y en parte para reforzar el argumento de Núñez Feijóo, que defendió en su comparecencia que los informes de la entidad presidida entonces por Miguel Ángel Fernández Ordoñez avalaron la fusión de Caixanova y Caixa Galicia.

Pero en el resto de grupos hablan de un calendario inadecuado orquestado por el Partido Popular. En el PSdeG apuntan incluso que la diltación del proceso se produjo para allanar el camino para la adjudicación de NCG. El portavoz socialista, Abel Losada, en declaraciones a este medio, consideró “inexplicable” que en verano apenas tuviesen tiempo para revisar la documentación, que “a veces llegaba con dos días escasos de antelación”, y posteriormente se frenase en seco el ritmo de trabajo.

El Banco de España esquiva al Parlamento

Pero los socialistas también apuntan al esquinazo dado por el Banco de España al Parlamento gallego. El PSdeG había solicitado las comparecencias de Miguel Ángel Fernández Ordoñez, de su predecesor en el cargo de gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, y del actual gobernador, Luis María Linde. Fernández Ordoñez declinó venir al Parlamento y se limitó a responder a unas preguntas por escrito, mientras que los otros dos, ni comparecerán ni escribirán sobre el asunto.

Linde clarifica en su respuesta al Parlamento que tampoco tiene por qué atender los requerimientos de "comparecencia" solicitados por la comisión. Por ello, Losada habla del "blindaje" protector en el que parece habitar el regulador, según el PSdeG.

Entre todas estas batallas, queda todavía por resolver si la investigación servirá o no para arrojar luz sobre un proceso que acabó de la peor manera. El miércoles será el próximo capítulo, con todas las cartas ya repartidas. La información recopilada, que puede y debe remitirse a la Fiscalía en caso de que haya indicios delictuosos, servirá para un dictamen lastrado por la ausencia de la documentación del Banco de España, pero también por las respuestas esquivas de personas clave, como José Luis Méndez o Julio Fernández Gayoso.
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