Hernández, la mano izquierda de Feijóo, viene a poner orden en Santiago

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Ingeniero de caminos, deportista y hombre de confianza del presidente, el próximo alcalde de la capital gallega salió airoso de varias acusaciones de corrupción

Agustín Hernández y Núñez Feijóo | EFE

09 de junio de 2014 (21:05 CET)

“La generación hija de los que sufrieron la guerra civil y nieta de los que lucharon en ella, tenemos una deuda de gratitud con D Juan Carlos”. Así se pronunciaba en su cuenta de Twitter Agustín Hernández, conselleiro de Territorio, Medio Ambiente e Infraestructuras poco después de conocer la abdicación del Rey. Ni una coma de la cita hubiese cambiado Núñez Feijóo ni el PPdeG, que llevan por bandera la unidad y la estabilidad que se le presupone a sus gobiernos frente a otras opciones de coalición.

Si Alfonso Rueda ejerce de mano derecha del presidente de la Xunta, Agustín Hernández, ingeniero de caminos por la Universidad Politécnica de Madrid, es la izquierda. Por ello, irá a poner orden en el Ayuntamiento que se salió del guión nada más aterrizar el PP en el equipo de Gobierno, Santiago, con tres alcaldes en tres años de mandato de los populares.

Poner orden en el caos

Funcionario de la Xunta y gran aficionado al deporte, Hernández ha visto como el presupuesto de la consellería que ocupa recibía el mayor recorte en las cuentas del Ejecutivo gallego año tras año. Lo hizo sin rechistar. Lleva en el sillón desde que el PP regresó a San Caetano tras el bipartito y lo abandona por causa de fuerza mayor. Quién sabe si para irse acomodando en Compostela de cara a las elecciones municipales de 2015.

Por el momento, el dimitido Ángel Currás ya le ha pasado públicamente el bastón de mando, diciendo que será Hernández quien configure el equipo de Gobierno y metiendo en la nevera su propio diseño para sustituir a los nueve ediles que han causado baja, dos imputados en la Pokemon y otros siete inhabilitados.

Problemas con la empresa Sercoysa

En el curriculum del conselleiro también hay manchas de corrupción que ha ido limpiando con esmero. El bipartito expedientó a Hernández y pidió para él tres años de inhabilitación para cargo público.

Había sido contratado por la empresa Sercoysa, a la que había adjudicado la construcción de la autovía de O Salnés desde la Dirección Xeral de Obras Públicas de la Consellería de Política Territorial, liderada entonces por Alberto Núñez Feijóo en el Gobierno de Manuel Fraga.

Apenas un mes después, la directora xeral de la Asesoría Xurídica, Cayetana Lado, nombrada por el actual presidente gallego para el cargo, redactó un informe en el que negaba la existencia de "indicios de infracción en su conducta".

También fue imputado

Como director de Infraestructuras en la Deputación de Pontevedra, Hernández vivió otro momento difícil. Los socialistas gallegos llevaron hasta el Tribunal Supremo un caso contra el próximo alcalde de Santiago por haber certificado la finalización de una obra de la empresa Sercoysa pese a que apenas habían comenzado los trabajos.

Si bien llegó a estar imputado por falsedad documental por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, éste acabó archivando la causa contra él pese a hallar "algunas irregularidades administrativas”. El Supremo tumbó la querella en 2011.
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