La primera ministra del Reino Unido, la conservadora Theresa May, busca desbloquear las negociaciones del "brexit". EFE

Gran Bretaña ofrece un cheque de 40.000 millones por el brexit

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Gran Bretaña pagaría si se desbloquean las negociaciones comerciales para que pueda permanecer en el mercado único

Economía Digital

La primera ministra del Reino Unido, la conservadora Theresa May, busca desbloquear las negociaciones del "brexit". EFE

Barcelona, 06 de agosto de 2017 (11:55 CET)

¿A cuánto sube la factura por el “brexit”? Pese a que el negociador de la UE, Michel Barnier, esquivaba una definición de la cifra que calcula la Unión, los medios filtraron el rumor que a Gran Bretaña su divorcio podría costarle entre 70.000 y 75.000 millones de euros.

Desde las oficinas de Downing Street 10 y en Whitehall (sede del primer ministro y barrio de la administración pública británica) se llevaron las manos a la cabeza, y vieron cierto aire a revanchismo y venganza en la propuesta.

Para acelerar las negociaciones, el gobierno de Theresa May está preparado para firmar un cheque por 40.000 millones de euros a la Unión Europea. Pero este dinero queda supeditado a que se negocie un acuerdo comercial entre ambas partes, según ha informado el diario londinense The Telegraph.

Las autoridades británicas esperan que la oferta sirva para desbloquear las conversaciones sobre el “brexit”, actualmente paralizadas por la negativa de Bruselas a que el Reino Unido permanezca de alguna manera en el mercado único, como pretende Londres.

Gran Bretaña espera que con la propuesta de pago del "brexit" se desbloqueen las negociaciones comerciales

Se trata de la primera vez que se ofrece una cifra económica concreta desde el anuncio de la salida del Reino Unido; montante que han confirmado tres fuentes distintas del Gobierno británico al medio británico.

A lo sumo, el gobierno británico estaría dispuesto a estirar la cifra final hasta los 50.000 millones de euros, pero eso dependerá de la predisposición de los negociadores europeos a aceptar la propuesta británica. Sin embargo, los representantes británicos reconocen que la opinión pública del reino no estaría muy convencida de pagar cifras tan abultadas, y cuyos réditos tampoco están claros. Por lo que también se espera una paciente labor de comunicación para mostrar los beneficios de esta propuesta. 

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