Zona afectada por la línea de evacuación eléctrica / Salvemos Cabana

Gas Natural suspende el primer trámite ambiental de su eólico de A Costa da Morte

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Medio Ambiente pide un nuevo informe a Gas Natural al no poder descartar un impacto ambiental importante del parque, tramitado por la vía rápida

en A Coruña, 28 de junio de 2018 (16:00 CET)

La tramitación por la vía rápida del parque eólico Pena Forcada-Catasol II, ubicado en A Costa da Morte, ha tropezado en Medio Ambiente. La Dirección Xeral de Calidade Ambiental de la Consellería interpreta que la documentación aportada por Gas Natural, ahora rebautizada como Naturgy, no permite descartar que el complejo tenga un impacto ambiental significativo. Así lo indica el organismo en su escrito, en el que propone que la compañía realice una evaluación de impacto ambiental ordinaria, “pues no es posible concluir que el proyecto no vaya a producir efectos significativos sobre el medio ambiente”.

La Xunta inscribió este complejo, ubicado entre los concellos de Cabana, Laxe y Zas, dentro de los proyectos de interés especial, que agilizan la tramitación y la puesta en marcha del parque en base a la nueva normativa de implantación empresarial. Sin embargo, Medio Ambiente ve necesaria mayor información que la que ofrece una declaración ambiental simplificada. "Para determinar las características de los potenciales impactos del proyecto se precisa un análisis y valoración mucho más profunda", dice Calidade Ambiental. Las pegas de Medio Ambiente corresponderían fundamentalmente con la línea de evacuación eléctrica.

Alegaciones al proyecto

Las alegaciones presentadas contra el desarrollo eólico de Gas Natural también hacen hincapié en la necesidad de un estudio más amplio. Así lo indicó la asociación Salvemos Cabana, que pidió someter al proyecto a “un nuevo procedimiento de evaluación ambiental, dado que conlleva, no sólo la implantación de aerogeneradores, sino también la utilización de una línea de evacuación eléctrica”.

La línea eléctrica de Pena Forcada-Catasol II entronca con su homónima del proyecto eólico Mouriños, entre Cabana de Bergantiños y Zas, también impulsada por Gas Natural. “El hecho es que con esta tramitación fragmentada de dos proyectos eólicos adyacentes y pertenecientes a la misma empresa no se están evaluando los efectos reales sobre el medio natural, ni tomando en consideración los efectos del impacto conjunto de ambas instalaciones en unos de los últimos tramos costeros de Galicia sin parques eólicos. Por eso y en definitiva, el proyecto debe de ser evaluado en su conjunto y no de manera fragmentada”, señala el colectivo. 

Los problemas del proyecto

A juicio de Salvemos Cabana, la acumulación de impactos negativos sobre el paisaje, el medio ambiente y la salud humana hacen que el proyecto sea ambientalmente inasumible. Y enumera alguno de estos aspectos.

Destaca la asociación que Gas Natural no evalúa de forma rigurosa las posibles afecciones del proyecto sobre diversas especies incluídas en el Libro Rojo a nivel estatal y el Catálogo Galego de Especies Amenazadas (Decreto 88/2007) presentes en la zona, ni contempla la adaptación detallada del proyecto para evitarlas totalmente en el caso de especies de interés comunitario o en peligro de extinción.

La propia empresa señala en la presentación del proyecto que solamente se realizaron a nivel de trabajo de campo “dos jornadas para la caracterización ambiental de los trazados propuestos”. Para Salvemos Cabana, el limitado trabajo imposibilita un examen detallado a nivel de evaluación de biodiversidad.

Especies amenazadas

Indica también la plataforma que todo el ámbito del proyecto se sitúa dentro del área de distribución potencial del escribano palustre (Emberiza schoeniclus L. subsp. lusitanica Steinbacher), en peligro de extinción, y dentro de la zona incluida en su Plan de Recuperación. “Aunque esta especie suele elegir para su reproducción zonas palustres (preferiblemente carrizales) con vegetación abundante, suele desplazarse a áreas abiertas cercanas a humedales para su alimentación”, insisten.

Entre las especies amenazadas y que potencialmente pueden transitar la zona están Emberiza schoeniclus L. subsp. lusitanica Steinbacher, Botaurus stellaris, Charadrius alexandrinus, Circus pygargus, o Phalacrocorax aristotelis, o a nivel vegetal de Narcissus cyclamineus, Dryopteris guanchica, Sphagnum pylaesii, Spiranthes aestivalis, Scirpus triqueter, Omphalodes littoralis subsp. Gallaecica y Rumex rupestris (estas dos últimas no presentes en la zona de afectación al tratarse de vegetación de conocido carácter dunar y costero).

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