Felipe González y Alexis Tsipras en una imagen de archivo

Felipe González: “Yo era un reformista de mierda”

El expresidente del Gobierno desvela un diálogo con Alexis Tsipras sobre la frustración política: “Empezó a caerme bien cuando se chocó con la realidad"

Para tolerar la frustración política lo mejor es hacer las cosas poco a poco. Esa es la reflexión que dejó el expresidente del Gobierno, Felipe González, en una de sus intervenciones en el Foro La Toja Vínculo Atlántico, donde mantuvo un diálogo afable, con numerosas muestras de complicidad, con otro expresidente, Mariano Rajoy.

En ese espacio, González rememoró una conversación con el expresidente griego Alexis Tsipras, en su momento una de las voces rebeldes contra la posición europea en la crisis económica por el ahogo al que estaba sometida Grecia. Aquella postura política de Tispras fue mutando al no conseguir los objetivos con los que ganó las elecciones.

Según González, el expresidente griego le preguntó, dado que había llegado al Gobierno con una edad similar a la suya, cómo lo había hecho para tolerar la frustración política, la imposibilidad de alcanzar tus objetivos. “Le contesté con una frase que es muy contundente. Le dije que la soportaba porque yo era un reformista de mierda mientras que él era un revolucionario”.

El golpe de realidad de Tsipras

Siguiendo este hilo, el exdirigente socialista aseguró que Tispras empezó a caerle bien “cuando se chocó con la realidad”. Curiosamente, matizó, a la vez que otros partidos españoles que lo reivindicaban se fueron distanciando de él, dijo en alusión a Podemos.

González señaló que su método era ir consiguiendo objetivos poco a poco, adoptar medidas que sean paulatinamente efectivas, frente a las posiciones radicales o revolucionarias que atribuyó a algunos discursos, a su entender, poco realistas.

Un artículo de Rubén Rodríguez

Enviaremos un mensaje al correo indicado con el enlace que deberás clicar para completar el alta. No recibirás ningún boletín hasta entonces. Política de privacidad