Feijóo se mira en el espejo de Rajoy

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Defiende la senda reformista de la Xunta y el Gobierno central frente a las críticas de Aznar

Rajoy y Feijóo se saludan antes de una reunión en Moncloa / EFE

26 de mayo de 2013 (16:08 CET)

El presidente de la Xunta cierra filas en torno a Mariano Rajoy, en plena agitación por los reproches del ex presidente del Gobierno, José María Aznar, que criticó al Ejecutivo que no tenga un proyecto claro y demandó una bajada de impuestos.

Núñez Feijóo dibujó una línea entre la política del Gobierno y la de la Xunta. Por supuesto, para alabar a ambas. Defendió que la senda de reformas acometidas en Galicia y en el Estado "no puede acabar hasta el inicio de la campaña electoral de las generales de 2015", ya que cree que debido a ésta, "la esperanza de recuperación es hoy más factible que nunca".

Reformar para evitar la quiebra


En una intervención de cierre de la Junta Directiva del PPdeG en Santiago, Feijóo ha defendido sus políticas de racionalización, para equipararlas a las decisiones del Ejecutivo de Mariano Rajoy. "En año y medio, ha garantizado la viabilidad de los servicios públicos" --dijo el líder del PPdeG--, así como las pensiones, prestaciones y "el inicio de la competitividad de la economía".

El presidente de la Xunta ya hizo una llamada a la lealtad hacia Mariano Rajoy esta semana, cuando asistió a la inauguración de la central Santo Estevo II de Iberdrola. Este domingo, sin referirse a José María Aznar, centró su empeño en la defensa de sus políticas. "Hemos de seguir reformando el Estado para mantenerlo", subrayó. Entiende que es la manera de que sea “viable”. ¿Cómo? "Reformando el mercado laboral para crear empleo" y "con el compromiso de controlar el déficit para no quebrar", respondió Feijóo.

Prioridades

El orden de prioridades del presidente de la Xunta, su hoja de ruta, es meridiana. Antepone el control del déficit público y la creación de empleo a la bajada de impuestos que pidió el ex presidente del Gobierno y de su partido.

Y en esta línea discursiva, insiste en que los sacrificios no han acabado. “Es normal que la gente se pregunte si ha sido suficiente todo el esfuerzo que hemos hecho hasta ahora y la respuesta es que no. Tenemos que seguir haciendo políticas de reforma", zanjó.

"Nadie espera milagros, pero todos esperamos esperanza", ha proseguido en su intervención. "Esa esperanza de iniciar una senda de recuperación económica es hoy más factible que nunca", concluyó.
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