Feijóo llama a buscar “una estrategia de país” ante la venta de NCG

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El presidente de la Xunta considera clave que los servicios centrales se queden en Galicia

Núñez Feijóo en el Parlamento gallego / E.P.

13 de noviembre de 2013 (15:19 CET)

Con prudencia, para muchos excesiva, el presidente de la Xunta va dosificando con cuentagotas las ideas de San Caetano respecto a la inminente subasta de Novagalicia. Núñez Feijóo volvió a insistir este miércoles en que se pronunciará sobre la venta de la entidad presidida por José María Castellano “cuando tenga las distintas ofertas” sobre la mesa.

Sin embargo, en la sesión de control de este miércoles en el Parlamento, ha dejado caer algunas ideas no demasiado comprometedoras sobre la opinión de la Xunta. Asegura que trabajará por mantener la vinculación de NCG a Galicia y, en este sentido, considera que es “muy importante” que los servicios centrales de la entidad continúen en la comunidad.

Una estrategia de país

La insistencia del BNG en que aclare la postura del Gobierno gallego ha provocado estas manifestaciones de Feijóo. El portavoz nacionalista, Francisco Jorquera, volvió a pedirle que se pronuncie con claridad respecto a la subasta. Las preocupaciones de la formación frentista pasan por asegurar el empleo en Galicia y las colecciones artísticas de las antiguas cajas. Jorquera también preguntó al presidente de la Xunta si "exigirá recuperar el dinero público invertido” o si paralizará la venta de NCG en caso de no favorecer a los intereses de Galicia, algo que no está entre los planes de Feijóo.

El líder del PPdeG argumentó que no se puede frenar la venta de la entidad porque se ajusta a lo comprometido con la Unión Europea (UE) y él preside un Gobierno "respetuoso" con las leyes y el Estado de Derecho. Así, ha remarcado que "paralizar" la puja supondría tener que "devolver el dinero a Europa" y "descapitalizar" NCG, lo que dejaría a la entidad "sin garantías" en los depósitos de sus clientes.

Frente a esto, pide una “estrategia de país” ante la subasta del banco gallego, que supone una llamada a la unión de los grupos parlamentarios una vez que se conozcan las ofertas presentadas. Sin embargo, esta comunión parece difícil que se produzca ya que parten de posturas muy distanciadas. Por ejemplo, con el propio BNG, que aboga por frenar la subasta hasta 2017 para, en ese tiempo, traspasar la participación del FROB en NCG al Gobierno gallego, lo que equivaldría a prolongar el desarrollo de la entidad como banca pública.
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