Feijóo forzará por ley la liquidación de las cámaras de comercio inviables

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La ley de medidas fiscales del Gobierno gallego no sólo plantea la fusión de los entes camerales, también su disolución, así como la de sus órganos de gestión

Cámara de Comercio de Pontevedra

25 de octubre de 2014 (20:35 CET)

La modificación de la normativa que regula las cámaras de comercio de Galicia que el Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo contempla en su proyecto de ley de medidas fiscales no sólo abre la puerta a la fusión de estos entes. También a su propia liquidación, así como a la suspensión y disolución de los órganos de gobierno camerales.

La modificación de la ley sobre cámaras de comercio indica que estas están sujetas a la tutela de la administración. Esa función da potestad a la Xunta de Galicia a la “aprobación, fiscalización, resolución de recursos, suspensión, disolución y extinción” de los propios entes camerales. Parece claro que el Ejecutivo popular tiene la intención de acometer un profundo saneamiento en las siete cámaras existentes en la comunidad, muchas de ellas atenazadas por las deudas.

Órganos de administración suspendidos

Entre otras novedades, los órganos de Gobierno de las cámaras podrán ser suspendidos por mandato de la administración. “El tutelante podría suspender la actividad de los órganos de gobierno de las cámaras en el caso de que se produzcan transgresiones del ordenamiento jurídico vigente”, explica la normativa reformulada por la Xunta.

La administración gallega contempla numerosos supuestos como el nombramiento de un administrador independiente, la elaboración de un inventario de activos y la relación de créditos y acreedores a la hora de analizar el papel que podrá desempeñar en la eventual liquidación de las cámaras de comercio de Galicia.

Sin competencia en materia laboral

En la actualidad son las cámaras de Ferrol y Lugo las que se encuentran en una situación más comprometida. La primera tiene que soportar una deuda de más de tres millones de euros. Sus impagos la han llevado a sufrir hasta cortes de luz en sus instalaciones. Por su parte, la situación agónica de la segunda en materia económica se une el hecho de que en menos de un año ha contado con tres directivas distintas.

A pesar de que la Xunta tiene potestad, con esta nueva ley, incluso de liquidar cámaras de comercio inviables, lo cierto es que en materia laboral la dirección es contraria. La consellería de Economía de Francisco Conde mantiene que “las relaciones laborales quedan fuera de la tutela de la Administración y están sujetas al ámbito de gestión de las cámaras”.

Fusiones


Pero la Xunta no sólo contempla que el número de cámaras puede reducirse, también baraja proceder a fusiones. Según la normativa modificada, cada provincia contará con al menos una cámara, como dicta la ley española, pero sus funciones y servicios podrán ser asumidos por cualquier otra entidad en la comunidad en determinado momento.

El Gobierno gallego apuesta por la integración voluntaria cuando así lo acuerde la mayoría absolura de los plenos correspondientes, aunque se reserva la voluntad de decirdirlo “ a conveniencia” cuando una cámara “durante cuatro ejercicios seguidos liquide con un déficit superior al 20% de sus ingresos” o cuando así lo determine la administración tutelante, con un informe previo del Consello Galego de Cámaras.
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