Feijóo exhibe al 'nuevo PP' para sacar tajada del desplante de Urkullu

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El presidente de la Xunta, que hace campaña recorriendo los pueblos con un banco azul, coge en fuera de juego a los nuevos partidos, divididos y sin candidato, con el adelanto electoral

Núñez Feijóo tras anunciar la convocatoria de elecciones / EFE

en A Coruña, 01 de agosto de 2016 (21:07 CET)

El previsible Feijóo no lo es tanto como el previsible Rajoy. El presidente de la Xunta ha seguido la agenda vasca y ha convocado elecciones para el 25 de septiembre, cuando los mensajes que llegaban del partido insistían en que no era necesario que ambos comicios coincidiesen.

Quería Feijóo que fueran en octubre, pero por más mensajes que envió a Íñigo Urkullu, el lehendakari se adelantó y puso fecha en el País Vasco. Ante aquel desplante, el líder de los populares gallegos cambió su agenda y convocó unos comicios que, a priori, le benefician en el calendario. Los hizo por la "estabilidad" de Galicia y por "responsabilidad", aseguró. Las mismas razones que argumentaba para celebrarlos en octubre.

La oposición va contrarreloj

El 25S coge a los nuevos partidos en fuera de juego. Ciudadanos tendrá que convocar ya el proceso de primarias para elegir candidato en medio de una fuerte división interna.

Las mareas están en ello, pero ni siquiera saben si Podemos se integrará en la candidatura. Es previsible que en las próximas semanas se produzca una negociación entre la formación morada y las fuerzas de la nueva En Marea que erosoniará a ambos. El propio Partido Socialista acaba de romperse en dos por la configuración de las listas.

El 'nuevo' PP en escena

Mientras eso ocurre, Feijóo tiene en marcha su campaña, nada menos que recorrer los pueblos ataviado con un banco azul en el que se sienta para escuchar las propuestas de los vecinos.

El partido ha considerado como línea estructural la actividad en redes sociales, que se ha intensificado sobremanera, incluída la creación de la cuenta en Twitter @FeijooGalicia

El 25S sacará a escena a Feijóo y al ministro de Sanidad en funciones, Alfonso Alonso, candidato de los populares en el País Vasco. Ambos habían sonado como posibles reemplazos de Mariano Rajoy y como figuras clave de la renovación del PP.

El voto útil

Pero el 'viejo PP' todavía continúa intentando formar Gobierno y lograr una investidura de Rajoy que no está nada clara. El clima favorece a Feijóo y perjudica a Ciudadanos.

La apelación al voto útil de la derecha, una máxima que dio buenos resultados en las elecciones generales, se repetirá en las autonómicas. Más en Galicia, con el voto nacionalista dividido entre las mareas y el BNG.

El mensaje de Feijóo, como el de Urkullu, sobre la estabilidad que necesitan Galicia y Euskadi no es inocente. "Hay que evitar que en Galicia suceda lo mismo que en el Estado", se apresuró a proclamar Miguel Tellado, secretario general de los populares gallegos.

Antes del juicio por el 'caso Gurtel'

La fecha tiene además la ventaja de adelantarse en el tiempo al juicio por el 'caso Gurtel', previsto para el 4 de octubre, como se encargaron de recordar las fuerzas de la oposición.

Feijóo informó personalmente a Rajoy del día de las elecciones gallegas y también a Íñigo Urkullu, con quien le hubiera gustado un acuerdo para celebrar los comicios en octubre que, finalmente, no se produjo.
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