Feijóo enseña cómo se proclama un presidente después de la crisis

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Carpa en la Praza do Obradoiro, la Real Banda de Gaitas, una soprano, un barítono y decenas de banderas de Galicia visten un acto que el presidente de la Xunta abandonó durante la crisis y que ahora simboliza la recuperación económica

Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo en la Praza do Obradoiro / EFE

en A Coruña, 12 de noviembre de 2016 (19:40 CET)

Manuel Fraga llegó a reunir a 5.000 gaiteiros en la Praza do Obradoiro. Fue el instaurador de una 'tradición' sin precedente histórico y acudía puntualmente a la capital gallega para un acto paralelo al institucional en la toma de posesión como presidente de la Xunta.

Feijóo fue más austero en una celebración a la que dio continuidad Emilio Pérez Touriño. De hecho, en 2012, renunció al acto del Obradoiro, considerando que los peores años de la crisis económica no casaban bien con la festiva toma de posesión. Las gaitas de la catedral entraban en contradicción con los recortes aplicados a los ciudadanos.

Por eso este sábado, el acto adquirió el mensaje simbólico de que vienen tiempos mejores. Feijóo volvió al Obradoiro a representar el final de la recesión económica y lo que a priori debería ser una legislatura de políticas expansivas.



No hubo 5.000 gaiteros, pero en Santiago sonó la Marcha del Antigo Reino de Galicia interpretada por la Real Banda de Gaitas de la Deputación de Ourense. Centenares de paraguas ocultaban a otras tantas personas que acudieron un acto deslucido por la lluvia.
La carpa se engalanó con 40 banderas de Galicia. Todo sucedió en un corto espacio de tiempo. Feijóo reivindicó "los puentes humanos y políticos". Luego la interpretación del Himno de Galicia a cargo de una soprano y un barítono, y una última pieza a ritmo de las gaitas: la Muiñeira de Ponte Sampaio.

Del acto civil, correlato del institucional, destacó la presencia de todos los portavoces de la oposición, que Feijóo agradeció, así como del alcalde de Santiago, Martiño Noriega; y del regidor de Ferrol, Jorge Suárez. Acudieron también los ex presidentes de la Xunta, los socialistas Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño.



Con la voz entrecortada pese a que enfrenta su tercer mandato, Feijóo se definió una vez más como "discípulo" del pueblo gallego. La emoción llegó de nuevo cuando aseguró que en su labor contará "con el recuerdo y el ejemplo de un gallego que no está" y con "la motivación y con la ilusión de un gallego que está por venir".

El presidente ha recordado así a su padre, que falleció este año, y a su futuro hijo, que nacerá en enero. Le escucharon su hermana, Micaela, su madre, Sira, y su pareja, Eva Cárdenas, directora de Zara Home.

[Puede leer aquí el discurso completo de Feijóo]
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