Feijóo dice que una cláusula impide que el contrato de Pemex se haga público

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Los contratos con la petrolera, el paro y el autogobierno centraron el cara a cara entre el presidente gallego y Pachi Vázquez

Debate electoral entre Núñez Feijóo y Pachi Vázquez

08 de octubre de 2012 (23:48 CET)

Un debate excesivamente encorsetado y más repleto de cifras que de palabras fue el que protagonizaron los candidatos a la presidencia de la Xunta de PP y PSOE, Alberto Núñez Feijóo y Pachi Vázquez, la noche del lunes en la televisión pública gallega. Sin embargo, el debate se caldeó considerablemente cuando se llegó a uno de los temas más polémicos de la campaña: los contratos de Pemex.

Después de las dudas surgidas la última semana sobre los contratos de la petrolera con los astilleros gallegos, se preveía que Pachi Vázquez le pediría a Feijóo, una vez más, que enseñase el contrato que supuestamente el presidente gallego firmó con la petrolera y que comprometía los encargos futuros con los astilleros de la comunidad.

Feijóo estaba preparado. Llevó papeles, pero no los del contrato. Aseguró que la carta que blandía era de un consejero de PMI, la filial de Pemex con la que se estarían llevando a cabo los contratos con los astilleros de la comunidad, que aseguraba que los términos de los mismos deben permanecer en el más estricto secreto.

Cancelación del acuerdo

“Respecto a su voluntad de hacer públicos los contratos, le informo que dichos contratos no pueden hacerse públicos, tal y como contempla el propio contrato. La industria naval no hace públicos sus contratos por seguridad y por proteger los derechos de propiedad intelectual. Si Navantia y Barreras decidieran hacerlo, lamento comunicarle que supondría automáticamente la cancelación del acuerdo, porque entraríamos en la cláusula de resolución por incumplimiento del propio contrato”, leyó Feijóo, mientras el candidato socialista insistía en que estas declaraciones solo ratificaban que “el acuerdo con Pemex no existe”.

Más allá del tema de Pemex, tanto Feijóo como Vázquez apelaron a las cifras en el resto de temas. El actual presidente de la Xunta insistió en que Galicia no necesita de un rescate económico como Catalunya, Valencia o Andalucía. Además insistió en que los ratios de desempleo son mucho más bajos en la comunidad que en el resto de España.

Rescate y pensiones

Por su parte, Pachi Vázquez defendió que el paro en la comunidad había crecido exponencialmente tras la etapa de Feijóo en el Ejecutivo gallego e insistió en una idea: las elecciones se adelantaron por miedo a la reacción social ante futuros recortes del Gobierno central.

“Usted y el señor Rajoy adelantaron las elecciones porque va a haber un rescate y porque va a haber una rebaja en las pensiones. En las de los gallegos, que ya son las más bajas de toda España. Dígalo claramente”, insistió una y otra vez el socialista, mientras que Feijóo respondía que había adelantado los comicios simplemente “para coincidir con la convocatoria hecha por el socialista Patxi López en el País Vasco”.

Rupturismo

En medio de un debate duro, se llegó al tema del autogobierno. Feijóo, sabedor de que la estrategia le dio resultado hace cuatro años, insistió en las malas relaciones entre socialistas y nacionalistas e indicó que el PSOE “volverá a ser esclavo de una minoría”, en el caso de que llegue a la presidencia de la Xunta por medio de una coalición electoral. “¿Qué hará, volverá a pasar por el aro, volverá a plantear el rupturismo, que es lo que quieren ellos?”, dijo el presidente, quien indicó que las comunidades que pedían el rescate, eran aquellas que habían modificado su Estatuto de Autonomía en los últimos años. “En autogobierno no daremos ni un paso atrás, siempre que esté esté dentro del marco constitucional”, insistió Pachi. “Es más fácil apelar a los sentimientos que pagar facturas”, le recriminó Feijóo.

Promesas y banca

Entre las promesas que se colaron en el debate, Pachi Vázquez prometió no despedir a ningún trabajador público, articular una nueva fiscalidad para impedir que los jubilados tengan que pagar los medicamentos, subir los impuestos a las rentas altas y derogar el decreto del gallego en la enseñanza de Alberto Núñez Feijóo. El popular insistió en la ejecución de los contratos Pemex, en la finalización del hospital de Vigo y el comienzo de las obras en Pontevedra entre otros.

En medio de la vorágine dialéctica se pasó muy por encima por el tema de qué pasará con los afectados por las preferentes, un colectivo muy amplio en la comunidad, y del futuro de Novagalicia Banco. El socialista sacó a relucir la auditoría de KPMG encargada por el Ejecutivo de Feijóo y que bendijo la fusión de las dos cajas gallegas, mientras que Feijóo cargó contra las políticas llevadas a cabo por el Banco de España, cuando estaba dirigido por el socialista Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
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