Mariano Rajoy, Pablo Casado, Núñez Feijóo y Manuel Baltar, en Ourense / Europa Press

Feijóo 'cabrea' a Génova con su estrategia electoral

A un mes de las elecciones, Feijóo exhibe cada vez más su distancia con el PP de Casado, lo que irrita a pesos pesados como García Egea y Álvarez de Toledo

“Agradezco la colaboración y el diálogo que ha habido en la mayoría de los momentos, y reconozco el esfuerzo del Gobierno central, con aciertos y con errores, con acuerdos y diferencias”. Es el contenido de un tuit publicado el pasado domingo por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, un día antes de que Galicia se convirtiese en la primera comunidad de España en superar el estado de alarma. El mensaje del líder del PP gallego, así como distintas declaraciones realizadas en los últimos tiempos, no han sentado nada bien en Génova, especialmente, a pesos pesados del partido como la portavoz en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, y el secretario general, Teodoro García Egea. Según fuentes consultadas por este medio, el núcleo duro de Casado entiende que, una y otra vez, su principal barón provincial (junto con el andaluz Moreno Bonilla) evidencia públicamente que no apoya ni las tesis ni el discurso del partido. Ahora, opinan, incluso “blanquea” a Pedro Sánchez, dentro de su estrategia electoral para presentarse como un político moderado que puede pescar incluso en el caladero del PSOE.

La tensión no solo está ahí, sino que tiene pocos visos de amainar. Así lo aseguran otras voces dentro del PP gallego que coinciden en que Feijóo “continuará exhibiendo su distancia” para con Génova en toda la campaña electoral. Dentro de menos de un mes, Galicia acudirá a las urnas. Hasta el momento, todas las encuestas publicadas tras la pandemia indican que, con mayor o menor holgura, el de Os Peares será capaz de reeditar, por cuarta vez consecutiva, una mayoría absoluta en Parlamento gallego que lo igualará con el histórico Manuel Fraga

Feijóo, un candidato libre

A principios de año, antes de que Covid-19 frenase la cita electoral marcada en Galicia y País Vasco para el 5 de abril, Feijóo ya se erigió en “candidato libre”. Un candidato que no es "rehén de ningún partido" y cuyo “único compromiso es con Galicia”. Los primeros actos de esa precampaña frustrada fueron significativos: el líder gallego minimizó en todos sus mítines el logo del PP. Para Feijóo, él es su mejor carta de presentación

Ahora, de nuevo al borde de la campaña, el político gallego saca toda su artillería electoral y esa, de nuevo, pasa por posicionarse como “un hombre de Estado”, un mandatario moderado, lejos de extremismos, de la considerada “ala dura del PP” y,  especialmente, de Vox. Aunque esta formación tiene muy difícil entrar en el Parlamento gallego (los sondeos creen que no aglutinarán suficientes votos como para hacerse con un escaño), Feijóo ya ha dejado claro que no quiere nada con ellos. “Galicia no quiere extremismos”, ha indicado el político en varias ocasiones en referencia al partido de Abascal,  al que llegó a referirse como “ese chico que anda a caballo y que nos va a salvar de los musulmanes”.  

Distancia social con Génova en la campaña gallega

Las tensiones entre Génova y el PP gallego de Feijóo no son nuevas. No obstante, la pandemia las había amainado. Hasta ahora. Esta semana, el dirigente autonómico no sólo tendió una mano al Gobierno Sánchez, con unas declaraciones totalmente opuestas a la línea beligerante del partido en Madrid, sino que también volvió a desdeñar a Álvarez de Toledo, a quien hace unas semanas recomendó “no perder los papeles” tras el episodio en el que llamó “terrorista” al padre de Pablo Iglesias. Este lunes, preguntado por los medios sobre si la diputada participaría en la campaña de las elecciones gallegas, contestó que estaba invitada, “por lógica, como cualquier otro militante del partido”. 

La intención de Feijóo es la de minimizar al máximo la presencia de dirigentes de su partido de fuera de Galicia. En la misma comparecencia en la que ironizó sobre la presencia de Álvarez de Toledo, confirmó que Pablo Casado estará presente en el acto de apertura de la campaña. Eso sí, no estará solo, ya que lo acompañará Mariano Rajoy, el expresidente al que Casado sucedió en una carrera en la que el propio Feijóo acabó por autodescartarse. En una entrevista publicada por La Vanguardia este fin de semana, el presidente gallego respondió a la pregunta de si veía al líder de su partido como presidente estatal. “No tiene menos preparación que Sánchez”, dijo. 

Casado, al margen

¿Cómo digiere el partido estas declaraciones? “Si no fuera porque va a haber autonómicas en unas semanas y si no fuera porque seguramente reedite la mayoría absoluta, habría un cisma dentro del partido. Las declaraciones que está haciendo están generando mucho disgusto. Hasta diputados gallegos en Madrid se quedaron atónitos con el blanqueamiento de la actuación del Gobierno de este fin de semana”, comentan fuentes no oficiales de la formación conservadora que, no obstante, descartan que todo esto se traduzca en un hipotético salto a la política madrileña por parte del político gallego.

Estas mismas fuentes recuerdan que, si bien los enfrentamientos con Cayetana Álvarez son más que públicos, también existe una fricción cada vez mayor con Teodoro García Egea, que no acepta que el partido en Galicia lleve una línea argumental al margen de la que establece. “Las relaciones de García Egea con el PP gallego sufrieron un duro golpe por su insistencia en acudir a las elecciones de abril que no se celebraron en coalición con Ciudanos. Ahí comenzó el grueso del problema”, dicen. "Incluso desde el ámbito de la comunicación, el papel que está jugando Feijóo disgusta al entorno de Pablo Montesinos, que entiende que, en vez de continuar la línea crítica contra el Gobierno de Sánchez, tiene que responder a preguntas sobre las declaraciones del presidente gallego", añaden. 

No obstante, tanto desde dentro como desde fuera de Galicia, las fuentes consultadas son coincidentes en un término. A pesar de los 'desaires' de Feijóo, y a pesar del 'cabreo' de pesos pesados de Génova, Casado se mantendrá al margen. "A fin y al cabo, si el PP consigue la cuarta mayoría absoluta en Galicia, con el PSOE y Podemos en el Gobierno de Madrid, es un tanto que se va a anotar Casado", explican.

La incógnita del PSOE gallego

Pero, si las elecciones gallegas, a pesar de los positivos pronósticos, tensionan al PP, en el PSOE las aguas no bajan más mansas. Y es que, según distintas fuentes consultadas, una parte de los socialistas en Galicia creen que Ferraz no está apostando por su candidato, Gonzalo Caballero, el sobrino de Abel Caballero, alcalde de Vigo y presidente de la FEMP. "No son pocos los militantes que sostienen que, para Sánchez, la victoria de Feijóo no es el peor de los escenarios. Si pierden, es preferible que sea contra el PP de Feijóo que sirve de contrapeso a Casado", relata un antiguo cargo del PSOE autonómico.

Un artículo de C.D.P.

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