Feijóo admite que desvió fondos del ticket eléctrico para afrontar la demanda de Edgewater

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El presidente de la Xunta alega en el Parlamento que todas las peticiones de ayudas para pagar la luz estaban cubiertas

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo

en A Coruña, 25 de enero de 2017 (18:26 CET)

Alberto Núñez Feijóo ha admitido este miércoles en el Parlamento que una parte de los fondos destinados a las ayudas a familias para pagar la luz fue transferido a otros gastos de la administración. El llamado ticket eléctrico fue una de las primeras medidas del giro social del PP en Galicia, que tras la etapa de austeridad y en vísperas de las elecciones municipales, aumentó las partidas de carácter social, entre ellas, una dotación de 1,5 millones para ayudar a pagar el recibo eléctrico a las familias necesitadas.

Parte de estos fondos se desviaron a otros conceptos. El propio Feijóo alegó en el Parlamento, ante los reproches de la oposición, que las solicitudes de ayudas ya estaban cubiertas. El resto de fondos fueron a impulsar el comercio de proximidad y las plazas de abasto, a promover el termalismo, desarrollar "medidas de eficiencia energética" en el Gaiás, y a defender los intereses de la comunidad ante el Tribunal Internacional de La Haya por la demanda de Corcoesto, expuso el presidente de la Xunta. "Porque nosotros defendemos los intereses de Galicia, aunque haya empresarios que nos denuncian por eso", concluyó.

La demanda

La demanda de Corcoesto hace referencia a la interpuesta por la multinacional canadiense Edgewater, que pretendía explotar una mina de oro en la comarca de Bergantiños. La Xunta abrazó el proyecto en un primer momento como revulsivo de la economía rural, capaz de crear 1.400 empleos. La multinacional todavía exhibe en su página web las declaraciones de Feijóo, pese a que la explotación fue cancelada, al denegar el Gobierno gallego la autorización entre una fuerte movilización social contra la mina.



La Xunta alegó que la compañía no cumplía los requisitos económicos para la autorización de la explotación, lo que derivó primero en la apertura de un contencioso y, finalmente, en una demanda internacional. Parte de los fondos del ticket eléctrico, concretamente 140.000 euros, sirvieron para costear la defensa ante el Tribunal Internacional de La Haya.

Transferencias a la Cidade da Cultura

La dotación para las ayudas destinadas al recibo de la luz, avanzó el digital Praza, se redujo un 62%, pues estos fondos también se utilizaron para medidas de eficiencia energética en la Cidade da Cultura, el complejo impulsado por Manuel Fraga que costó cerca de 300 millones, tres veces más de lo previsto a pesar de que las obras se paralizaron con el edificio sin terminar.

También se desviaron fondos, según el presidente de la Xunta, para campañas de promoción del termalismo o para promover el comercio de proximidad.
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