Farmaindustria cierra filas con Gilead y Janssen por los tratamientos de la hepatitis C

La patronal de la industria farmacéutica se alinea con los dos laboratorios que comercializan el nuevo fármaco y avisa al Gobierno de que se producirán otros casos similares

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Farmaindustria ha hecho público su apoyo a los dos laboratorios que comercializan los nuevos tratamientos de la hepatitis C. El apoyo incondicional se produce después de los encierros, las marchas y las protestas en los vestíbulos de los hospitales públicos protagonizadas por los enfermos afectados.

También después de poner en pie de guerra a los hepatólogos españoles y justo después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el nuevo ministro Sanidad, Alfonso Alonso, y la presidenta del Andalucía, Susana Díaz, confirmaran que habrá dispensación de medicamentos para todos los que lo necesiten.

Apoyo a los laboratorios

El pronunciamiento en favor de los laboratorios Gilead (Sovaldi / Sofosbuvir) y Janssen (Olysio / Simeprevir) llega, según fuentes del sector, con tres meses de retraso y tras una gran conmoción en la industria farmacéutica española.

El CEO de Janssen Cilag, Martín Sellés Fort, que también es el representante de los laboratorios americanos en el seno de la patronal española, ha sido el encargado de arrancar el compromiso de apoyo a los factótums de la industria farmacéutica que pertenecen a Farmaindustria.

Nuevos medicamentos a la vista

La patronal asegura que lo acontecido con los fármacos de la hepatitis C es el inicio de otros muchos casos parecidos. «Esta situación –asegura Farmaindustria– no va a ser exclusiva de esta enfermedad, pues se prevé que en los próximos años sigan irrumpiendo medicamentos de aportación sanitaria excepcional, que conllevarán mejoras radicales en la esperanza y calidad de vida, con importantes beneficios para los pacientes y para la sociedad en general».

En opinión de la gran patronal española hoy es factible para el Gobierno avanzar en la dispensación de estos fármacos, ya que «el presupuesto público español tiene margen para hacerlo, especialmente con un gasto farmacéutico hoy controlado (que se ha reducido en más de 3.400 millones de euros al año respecto al máximo de 2010).

Ahorro

También hace hincapié en el ahorro que produce la administración de esos nuevos fármacos para el sistema de salud nacional. Un ahorro distinto, pero importante en su opinión, «teniendo en cuenta que, en el caso concreto de la hepatitis C, el coste de la atención de aquellos pacientes que precisan con cierta urgencia estos nuevos tratamientos, representa apenas unas décimas de punto del gasto sanitario».

Farmaindustria defiende que estos medicamentos son tan «coste-efectivos» o más que la inmensa mayoría de las inversiones públicas que necesitan un determinado periodo de maduración y, además, el Estado tiene a su disposición un gran número de herramientas y gran flexibilidad para facilitar la financiación de estos tratamientos».

En busca de los responsables del desaguisado

La ex ministra de Sanidad, Ana Mato, tiene interpuesta una demanda penal de la plataforma de afectados por la enfermedad. Según fuentes próximas a la Administración, el nuevo ministro busca culpables del desaguisado dentro del Ministerio de Sanidad y se apuntan las destituciones en breve de algún subdirector.

Tras hacerse cargo del departamento, el ministro Alonso quiere buscar soluciones al conflicto desatado mediante la creación de un registro y la puesta en marcha de un nuevo Plan Nacional de la Hepatitis, que controlarán los médicos especialista. Este colectivo ya ha dejado claro que necesitan prescribir unos 30.000 tratamientos al año frente a los 6.000 comprometidos.

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