Un cocinero prepara la carne en un restaurante en Río de Janeiro (Brasil).

Europa negocia la entrada de la carne brasileña que alarma a 150 países

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Europa avanza con el Mercosur para dar entrada a la carne brasileña, que ha sido vetada tras el hallazgo de una sustancia prohibida

Madrid, 24 de diciembre de 2017 (04:55 CET)

La carne brasileña, que ha generado un escándalo de alcance mundial por la presencia de sustancias prohibidas, podría entrar en Europa prácticamente sin aranceles si fructifica el último acuerdo de libre comercio que negocia la Unión Europea.

La Comisión Europea y el Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) están a punto de cerrar un acuerdo que permitirá a la carne brasileña el ingreso a Europa con aranceles cercanos a cero, según han explicado fuentes del Parlamento Europeo conocedoras de las negociones.

El acuerdo, que podría resolverse en las próximas semanas, supondrá la entrada de los productos cárnicos de Brasil que acaban de ser vetados en Rusia por la presencia de ractopamina, un fármaco empleado como aditivo para promover el crecimiento muscular de los animales.

El veto

La ractopamina es una sustancia prohibida en 150 países, incluidos los que importan carne de Brasil, pero un grupo de empresas productoras de ese país lograron introducir el medicamento en los cerdos y en el ganado sin ser detectados por las autoridades sanitarias.

La detección del medicamento, que se utiliza en Estados Unidos pero cuyo uso ha sido prohibido por la Unión Europea, China y Rusia, también fue utilizado en al menos tres grandes productores brasileños.

Rusia ordenó la suspensión de la importación de carne brasileña a principios de diciembre tras detectarse el uso de la sustancia en los lotes de carne procedentes de ese país. La prohibición también se ha extendido a China, Chile, Hong Kong y México.  

En marzo de este mismo año, las autoridades españolas tuvieron que activar unos análisis de la carne brasileña de emergencia tras detectar que grandes productores de ese país habían introducido en la cadena alimentaria carne en mal estado e incluso podrida tras haber sobornado a las autoridades sanitarias de ese país. Los lotes que llegaron a España no estaban contaminados, según informaron las autoridades sanitarias españolas. 

La policía de Brasil destapó el caso y aseguró que los productores implicados incluso llegaron a maquillar algunos lotes para ocultar su mal estado.

El punto polémico

Los ganaderos y productores europeos, que serán directamente perjudicados por la entrada masiva de la carne sin aranceles y con costes de producción más bajos, han advertido de los riesgos de importar un producto que –aseguran— no cuentan con los rigurosos controles sanitarios de la producción europea.

“La carne procedente de Brasil y Argentina es uno de los puntos más álgidos en la negociación. Ahora Europa tendrá que proponer una cantidad de toneladas anuales que quedarán exentas de aranceles. A partir de esa cantidad, habrá que pagar”, explica desde Estrasburgo el eurodiputado español José Ignacio Salafranca.

La Unión Europea ha propuesto 78.000 toneladas anuales exentas de aranceles, una cantidad muy por debajo de las expectativas de Mercosur, que presiona para aumentar las partidas libres de aranceles. La unión de ganadores COAG asegura que estas cantidades supondrían unos “dos millones de vacas nodriza que suponen una producción mayor a la suma de cabezas de ganado de Bélgica, Finlandia, Suecia, Hungría, Croacia, Chipre, Eslovaquia, Estonia y Bulgaria juntas”.

La Unión Europea asegura que los controles sanitarios quedarán garantizados una vez ambos bloques firmen definitivamente los acuerdos. 

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