Benito Iglesias, presidente de Adelante, atiende a los medios en la sede del partido / Adelante

Adelante: “En Ourense sufrimos los efectos de un Gobierno zombi”

stop

El líder de Adelante carga contra el alcalde por tener a Ourense sin presupuesto, sin plan urbanístico y con los servicios públicos prorrogados

en A Coruña, 28 de junio de 2018 (10:50 CET)

Con mucha antelación, una formación política que presume de nacer de la sociedad civil, ha anunciado su candidatura a las municipales de Ourense, al calor de la “parálisis” que, a su juicio, sufre la ciudad, incapaz de aprobar unos presupuestos en lo que va de mandato y carente de un plan de urbanismo, pues el planeamiento actualmente vigente data de 1.986.

Adelante, el partido liderado por el empresario Benito Iglesias, presidente de la patronal inmobiliaria Fegein, está dispuesto a pescar miles de papeletas entre los votantes huérfanos del PP, a quienes intuyen hastiados por los casos de corrupción y decepcionados por el Gobierno del exconselleiro Jesús Vázquez. El escenario de debilidad de los populares, con muchos problemas en la gestión, y la incertidumbre respecto al PSOE, que tras dos mandatos en la ciudad cosechó los peores resultados de su historia, allana el camino al partido en su asalto al consistorio ourensano.

“Adelante nace para canalizar la participación de una importante parte de la sociedad civil ourensana que no se siente representada por ninguno de los partidos políticos con presencia en la actual corporación y para los que, simpatizando con alguna formación, no pueden ocultar el descontento que les produce la frustración de sus expectativas”, dice Iglesias.

Por este motivo, hacen bandera del centro político y de la regeneración democrática, matizando que “tan deseada regeneración no se puede conseguir sin dar una mayor participación a la sociedad civil, no sólo cuantitativamente, sino también cualitativamente”. Adelante se ofrece a hacer ambas cosas.

¿Tan mala es la situación en Ourense?

El equipo del alcalde, Jesús Vázquez, camina como un zombi, sin rumbo, sin un proyecto de ciudad que pueda ilusionar al menos a parte de los votantes y simpatizantes de su propio partido. Sufrimos los efectos de un Gobierno zombi. Un ejemplo ilustrativo de cómo va a la deriva es que tiene prorrogadas las concesiones de más de seis servicios públicos. No hizo nada en estos años. Esta situación es ilegal pero, aunque el Ejecutivo no haga nada, los servicios siguen funcionando. Otra cosa son las advertencias de ilegalidad del interventor municipal y del Consello de Contas, pero Vázquez ha sido inmune a las recomendaciones.

Algo se habrá hecho en tres años…

El Gobierno actual no tiene logros. Presentó eslóganes para adornar mensajes o documentos, pero sin que se traduzcan en beneficios para la ciudad. Como no hay proyecto ni liderazgo del alcalde, cada vez que se bloquean temas importantes para la ciudad, Vázquez culpa a los funcionarios, a la oposición, a los sistemas informáticos… su capacidad de autocrítica es nula. Pero lo cierto es que en tres años no ha sido capaz de aprobar unos presupuestos, el plan de urbanismo o algún proyecto singular.

Y por eso surge Adelante, que no es ni de derechas ni de izquierdas

No me gusta encasillar a personas o partidos en nichos ideológicos. Lo que sí puedo decir es que no seremos populistas, pues para ocurrencias ya están otros. Pero es cierto que para nosotros la política social es fundamental. Nos gustaría conseguir que ningún mayor esté solo y que Ourense sea una de las ciudades con más oferta de alquiler social. 

¿Cuáles son las prioridades?

Hay dos áreas de gestión donde el fracaso del alcalde es estrepitoso. La primera, el área económico-financiera, no sólo por la falta de capacidad para aprobar unos presupuestos. Es que ni siquiera su equipo de gobierno supo presentar al pleno un documento presupuestario completo, más allá de documentos de “avance”. La segunda, en materia tributaria: Ourense es la ciudad con mayor presión fiscal de las siete ciudades gallegas, pero una de las que tiene la renta per capita más baja. Los elevados tributos locales lo único que hacen es empobrecer a las economías domésticas, que a su vez limita el gasto.

Bajarán los impuestos si llegan a la alcaldía, entonces

Es un objetivo, pero el problema está en toda la gestión. Esta ciudad no se puede permitir tener facturas en el cajón por valor de 14,2 millones de euros y pagar más de 30.000 euros de intereses, mientras su alcalde está viajando una semana por China con la excusa de buscar turistas. Pes la ciudad ni siquiera ha sido capaz de subirse al tren del incremento del turismo nacional.

Reconocerá que con un Gobierno en minoría no es sencillo aprobar el plan urbanístico

Es un problema heredado, pero heredado del propio PP, del Gobierno de Manuel Cabezas, culpable de la paralización del desarrollo urbanístico de la ciudad pues el PGOU de 2003, aprobado definitivamente por la Xunta, fue objeto de múltiples sentencias de nulidad. A partir de ahí, se improvisa, se parchea, se quiere hacer gestión a impulsos y eso no funciona. Pero lo que no se puede hacer es que el actual Gobierno intente eludir al pleno para aprobar provisionalmente el PGOU sin nueva exposición pública y con un simple acuerdo de la Junta de Gobierno Local. Ya tiene las bendiciones de órganos de la Xunta, “socio” habitual de los grandes fracasos urbanísticos de esta ciudad.

¿No es mejor una aprobación provisional que no tener plan?

Esta ciudad lleva más de 15 años en un marco de inseguridad jurídica permanente, con costes para los contribuyentes desconocidos. La apuesta del alcalde equivale a otra década de inseguridad jurídica. Y con el futuro de la ciudad no se puede jugar. Debería realizarse otra exposición pública del PGOU. Primero, por prudencia. Si estuviéramos en el gobierno, no colocaríamos a la ciudad en el abismo de otra nulidad del PGOU. En segundo lugar, por inteligencia. Se supone que debemos aprender de nuestros errores y ya cometimos muchos. Y en tercer lugar, porque se obtendría un aval ciudadano del actual documento, en definitiva, un PGOU más democrático.

Siguen las quejas por enchufes o concursos poco rigurosos en el Ayuntamiento. También en este mandato.

Tenemos que avanzar hacia la profesionalización de la gestión municipal. El ayuntamiento necesita que funcionarios asuman la dirección pública profesional de determinados asuntos, previa acreditación de competencias directivas. Pero hay que suprimir las designaciones políticas, el clientelismo montado por la partitocracia. Una ‘peña de amigos del partido’ no puede gestionar una ciudad innovadora y moderna. No se puede crear una ciudad inteligente con una política, una dirección pública y un empleo público que no lo son.

Lo que usted me dice, también lo dice la oposición al PP en el Ayuntamiento. ¿Qué cambia con Adelante?

Esta formación nace directamente de inquietudes e ilusiones de la sociedad civil ourensana y ese origen local le proporcionan una proximidad y capacidad de aportar soluciones reales. Consideramos que los ciudadanos tienen que participar de la elección de su modelo político, no solo en la selección de los candidatos que les resulten más atractivos. Podemos ampliar la participación social y aportar un proyecto de ciudad, que ahora mismo tiene un Gobierno a la deriva.

¿Es posible llegar a acuerdos en Ourense? El alcalde ya ha sido reprobado dos veces pero nadie forma un Gobierno alternativo…

Es que tenemos plenos-espectáculo de los que se han sustraído los debates sobre los principales problemas de la ciudad. El Pleno debe recuperar su función básica de control y fiscalización, no sólo en el plano económico, sino también de los objetivos de un programa o plan de gobierno. El problema de fondo es que el Gobierno no tiene programa, una vez que no ha sido capaz de llevar a cabo ninguna de las propuestas con las que se ganó la confianza de los ciudadanos en las elecciones.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad