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El golpe sobre la mesa del portavoz de En Marea para liderar el partido tropieza con las críticas de quienes le impulsaron como candidato a la Xunta

Luis Villares interviene en el Parlamento gallego ante la mirada de su compañera de filas Carmen Santos

en A Coruña, 04 de abril de 2017 (07:27 CET)

La elección de la coordinadora y del portavoz de En Marea ha evidenciado la debilidad de los cimientos con los que se construyó el partido para competir en las elecciones a la Xunta. El proyecto, avalado por los alcaldes Xulio Ferreiro, Martiño Noriega y Jorge Suárez, tenía la vocación de superar la luchas internas de la coalición que se presentó a los comicios en 2015 y que, en realidad, logró el récord de votos de la formación hasta la fecha. Pero si había tensiones en la coalición, lo mismo ha sucedido con la fórmula de confluencia del partido instrumental, que intenta ahora dotarse de estructura en un ambiente viciado en las relaciones interpersonales y con los partidos, singularmente Anova y Podemos, divididos a causa del proceso.

El paso necesario para lograr estabilidad orgánica sucedió el domingo, cuando se eligió la coordinadora y la portavocía de Luis Villares, también portavoz en el Parlamento. Pero se hizo sin lograr un consenso. Un día después, este lunes, Xulio Ferreiro criticaba con dureza la elección, afirmando que se había roto “una lista de consenso y confluencia”, se había excluído de la dirección a “sensibilidades mayoritarias” y se había dado un paso en el sentido opuesto al proyecto acordado, en alusión a los documentos suscritos en el encuentro celebrado en Vigo.

La construcción de En Marea está castigando a los partidos que la impulsan, enormemente divididos en el proceso

El mensaje, al que también se sumará Esquerda Unida y una parte de Anova, es peliagudo para Luis Villares, candidato a la Xunta que impulsó el propio Xulio Ferreiro. El magistrado en excedencia defendió que buscó el consenso “hasta el último minuto” y rechazó las críticas relacionadas con la falta de pluralidad. El órgano ejecutivo de En Marea "está integrado por miembros de las tres listas" que concurrieron al proceso interno --Máis Alá!, Queremos Participar y Somos Quen-- y se produjo "una integración proporcional", tal y como "establecen los estatutos", aseguró.

El golpe sobre la mesa de Villares, que consideró que urgía “poner a andar la organización”, tiene en frente a Marea Atlántica, parte de las mareas municipales, Esquerda Unida y una parte de Podemos. No es cierto que exista una posición unitaria en Anova, entre otros motivos, porque la propia Anova está dividida y porque miembros de la formación nacionalista forman parte de la coordinadora. Tampoco hay un rechazo mayoritario a la elección en Podemos Galicia. Carmen Santos está bastante más cerca de Villares que de Ferreiro.

 

 

 

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