El voto por correo tumba a la extrema derecha en Austria

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El ecologista Alexander Van der Bellen habría conseguido la victoria en las elecciones presidenciales, según anticipa el Ministerio del Interior austriaco

Economía Digital

Alexander Van der Bellen celebra los resultados de las elecciones presidenciales en Austria | EFE
Alexander Van der Bellen celebra los resultados de las elecciones presidenciales en Austria | EFE

Barcelona, 23 de mayo de 2016 (15:31 CET)

El voto por correo ha decantado la balanza en Austria a favor del ecologista Alexander Van der Bellen, en detrimento del candidato de la extrema derecha, Norbert Hofer.

Según anticipan fuentes del Ministerio del Interior austriaco, citadas por el diario El Mundo, las últimas papeletas le habrían dado la presidencia al político verde, tras el empate técnico registrado este domingo a última hora de la noche.

La escasísima diferencia entre ambos candidatos (144.000 votos a favor de Hofer) no ha resultado suficiente, dado el alto número de austríacos, en torno a 900.000, que han optado por el voto a distancia en estos comicios.

Amenaza para la UE

La posible llegada de Hofer, con un marcado discurso xenófobo y anti-europeo, había levantado una gran preocupación en las instituciones y líderes comunitarios. El FPÖ, partido de Hofer, comparte grupo en el Parlamento Europeo con el Frente Nacional de Marine Le Pen, una de las voces más radicales a la hora de criticar el actual funcionamiento de la Unión Europea y, en especial, la gestión que se está haciendo en la crisis de los refugiados. 

El presidente en Austria tiene un rol más bien simbólico, pero no deja de ser el jefe de Estado, y cuenta con la capacidad para disolver un Gobierno, que ahora mismo integran políticos socialdemócratas y populares.

Crisis migratoria

El discurso xenófobo, contrario a las parejas homosexuales y anti europeo de Hofer ha calado hondo en la población austríaca. El año pasado el país acogió a 90.000 solicitantes de asilo, apenas el 1% de su población, poco después que Alemania abriera sus fronteras a los refugiados que huían, en su mayoría, de la guerra civil de Siria.

Desde entonces, el gobierno ha endurecido las medidas contra la inmigración, pero esto ha servido de combustible a la extrema derecha, que ya sacaba provecho del descontento generalizado hacia los partidos tradicionales.
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