El Tribunal de Cuentas critica a la Xunta por maquillar las pérdidas de empresas públicas

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El organismo fiscalizador asegura que “la mayor parte” de las sociedades dependientes contabilizaron en 2010 y 2011 “las subvenciones como ingresos, para cubrir los gastos y que no aparezcan resultados negativos”

El presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, al lado de la sede del Tribunal de Cuentas | EFE

16 de junio de 2014 (22:43 CET)

La Xunta maquilló los resultados de sus empresas públicas en 2010 y 2011. Así de claro lo deja el Tribunal de Cuentas en su informe global del sector público autonómico correspondiente a dichos años al analizar la situación de Galicia. La administración de Núñez Feijóo siguió una pauta contable que desde Cuentas critican: “La mayor parte de las sociedades contabilizan las subvenciones como ingresos, para cubrir los gastos y que no aparezcan resultados negativos”.

El Tribunal de Cuentas razona su argumento y se apoya tanto en el Plan General de Contabilidad como en una orden del Ministerio de Economía por la que se aprueban aspectos contables de las empresas públicas, y que señala que “las aportaciones que no financien actividades concretas se contabilizarán directamente como fondos propios”, es decir, en el balance, como parte del patrimonio. “La mayor parte de las aportaciones a las empresas”, explica el informe al analizar la estructura del sector público gallego, “responden a estas características (no van al balance, sino a la cuenta de explotación), por lo que debería modificarse la forma actual de contabilizar las subvenciones, imputables directamente a fondos propios, sin que tengan reflejo en la cuenta de resultados”.

Los números de la operativa

En su informe, Cuentas pone números y ejemplos de la operativa llevada a cabo. Los resultados agregados de las empresas autonómicas gallegas en 2010 y 2011 presentan unas pérdidas de 128,1 millones y de 96,7 millones, respectivamente, con resultados de explotación negativos antes de aplicar subvenciones de 205,2 millones y 137,8 millones de euros. Las subvenciones de explotación aplicadas al ejercicio, continúa el informe del órgano fiscalizador, “alcanzan 94 millones en 2010 y 48,9 millones (en 2011), lo que representa unas reducciones del 27,5% respecto a 2009 y del 48% respecto a 2010”.

Un claro ejemplo de esta operativa es el que representa la Empresa Pública de Obras y Servicios Hidráulicos, dependiente de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras. Su resultado de explotación fue negativo por importe de 59,9 millones en 2010, que pasa a ser positivo tras aplicar subvenciones por 60,4 millones.

Dependencia financiera


“La Administración ha reconocido en 2010”, resalta el análisis, “obligaciones por transferencias corrientes y de capital a favor de las empresas públicas y de otros entes por importe de 153,9 millones de euros”. Además, señala, la Xunta “recoge aportaciones por un total de 193,9 millones de euros, entre las más significativas las realizadas en la Sociedade Pública de Investimentos (SPI) y a la Empresa Pública de Servicios Agrarios Galegos.

Cuentas mantiene que “la fuente principal de recursos de las empresas públicas lo construyen las aportaciones de la Administración gallega”, ya sea en forma de “transferencias de pago por servicios prestados por encargos de gestión o mediante aportaciones para compensación de pérdidas o ampliar capital”. Detalla que en el caso de las sociedades públicas el grado de dependencia financiera era en 2010 del 55,9%, aumentando hasta el 82,3% en los entes públicos. Solamente ocho sociedades muestran un nivel de autofinanciación superior al 50%.
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