El TCE insta a cortar subvenciones a la autopista del mar de Vigo

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La infraestructura, que se prevé inaugurar a finales de este año, recibió 1,2 millones del programa Marco Polo, que el tribunal europeo recomienda suprimir por “ineficaz”

Magdalena Álvarez, entonces ministra de Fomento, firmó un acuerdo con Francia para la puesta en marcha de la autopista del mar | EFE

21 de julio de 2013 (03:01 CET)

El Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) remitió esta misma semana un informe al Consejo, Comisión y Parlamento Europeo en el que recomienda suspender la financiación del programa Marco Polo, diseñado para transferir el transporte de mercancías de las carreteras hacia el ferrocarril y las vías marítimas y que resultó una importante fuente de subvenciones para la implantación de las autopistas del mar en el Estado.

Si Europa hace caso del informe de su Tribunal de Cuentas, la autopista del mar de Vigo, que entrará en funcionamiento en el último trimestre de este año si se cumplen las previsiones del Gobierno, perderá una de sus posibles vías de financiación. El programa Marco Polo II ya concedió para la puesta en marcha de la autopista del mar entre Vigo y el puerto francés de Nantes-Saint Nazaire 1,2 millones de euros en 2011 y estaba en el pensamiento de las autoridades francesas y españolas para impulsar el nacimiento de la ruta este año.

El TCE recomienda cortar la financiación basándose en los resultados de un análisis sobre la efectividad de estos programas. Concluye que son “ineficaces” y que no alcanzaron los objetivos, su impacto en el desvío de la carga de las carreteras fue limitado y no se disponía de datos para evaluar la consecución de los objetivos políticos, por ejemplo beneficios medioambientales".

A la caza de recursos europeos


Pero, mientras unas puertas amenazan con cerrarse, otras se abren de par en par. El corredor Vigo-Nantes está incluido en la lista de proyectos prioritarios de infraestructuras de la Unión Europea, lo que le permite acceder a financiación comunitaria extra.

En concreto, la decisión que adoptaron a comienzos de junio los ministros de Transporte de los Veintisiete permite a la autopista del mar de Vigo optar a fondos europeos por un valor de hasta el 30% del presupuesto total para poner en marcha la infraestructura.

La Autoridad Portuaria de Vigo también presentó a otros fondos, los TEN-T, un proyecto para la construcción de una rampa móvil. El objetivo de esta actuación es facilitar las operaciones de carga y descarga de vehículos para mejorar la eficiencia de la autopista del mar.

Dos años de retraso y muchos cambios

Las autopistas del mar son infraestructuras clave en el impulso que Europa pretende dar a los corredores marítimos y, más concretamente, al transporte intercontinental de mercancías. España tomó protagonismo con la puesta en marcha de las líneas que conectan la costa mediterránea con Italia y la de Gijón-Saint Nazaire, que previsiblemente competirá con la ruta viguesa.

La conexión de Vigo es la próxima estación en el desarrollo de las autopistas del mar, pero no estado libre de cambios de dirección en el proyecto. En un principio, se planteó para el verano de 2011, pero sucesivos retrasos han situado la puesta en marcha de la infraestructura para finales de este año.

En su desarrollo, también ha cambiado de protagonistas. La explotación de la ruta pasó de las navieras Acciona Trasmediterránea a CMHF, y, finalmente, la adjudicación ha recaído en Flota Suardiaz.

La puesta en marcha de la autopista del mar entre Vigo y Saint Nazaire, que desde un principio se intentó ampliar para incluir los puertos de Algeciras y Le Havre, será también clave para el traslado de vehículos desde la planta de PSA Citroën.
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