Unas 12.000 personas, según la Guardia Urbana, se han concentrado, rodeando el parque de la Ciudadela, donde se encuentra el Parlament. EFE

El soberanismo toca fondo tras cinco años de procés

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El soberanismo aprueba una resolución en el Parlament que proclama la república catalana, con caras tristes y la sensación de derrota total

Manel Manchón

Unas 12.000 personas, según la Guardia Urbana, se han concentrado, rodeando el parque de la Ciudadela, donde se encuentra el Parlament. EFE

en Barcelona, 27 de octubre de 2017 (17:29 CET)

Caras tristes. Lectura monocorde, sin poder magnético, aquel que exigiría una declaración de independencia. Era la voz de Carme Forcadell, que le ha correspondido leeer la declaración, y contar los votos. El soberanismo ha tocado fondo este viernes tras cinco años de procés, con una sesión en el Parlament que mostraba la poca voluntad de los diputados de aprobar nada. Simplemente han considerado que lo tenían que hacer, que rectificar era cosa demasiado peligrosa. Y con la votación provocan la suspensión de la autonomía catalanacon la aplicación del 155 de la Constitución.

El Parlament ha aprobado este viernes con 70 votos a favor la declaración de independencia, a través de una resolución parlamentaria. Han votado en blanco diputados de Junts pel Sí, principalmente del Pdecat –auqnue menos de los que lo habían explicitado-- y han votado a favor algunos diputados de Catalunya Si que es pot. Pero, al hacerlo en secreto, con voto en urna, no se conocerá lo que ha votado cada uno.

Pero en el debate no ha participado Carles Puigdemont, por lo que los grupos parlamentarios han recurrido a sus portavoces, pero no a sus primeras espadas. La sensación en la cámara parlamentaria era de cierta resignación hacia un voto que tendrá consecuencias judiciales importantes, y que legitima a Mariano Rajoy para implementar el artículo 155 de la Constitución, que se estaba ultimando en el mismo momento en el Senado.

Se inicia una nueva etapa, con el 155, con la sustitución de los dirigentes soberanistas

Con la votación de este viernes, que llegaba después de que 24 horas se estuviera a punto de un acuerdo para convocar elecciones autonómicas, sin declaración, y a cambio de no aplicar el 155, se pone fin a cinco años de “procés soberanista”, con la idea de que se inicia una nueva etapa muy diferente a lo que había diseñado el independentismo, con Artur Mas primero, y ahora con Carles Puigdemont al frente.

Lo que viene es complicado. Puigdemont y Oriol Junqueras son conscientes de que el Gobierno del PP iniciará de inmediato la aplicación del 155, con un consejo de ministros previsto para este mismo viernes, que pasa por el cese de todo el Govern.

La esperanza del bloque soberanista es que el Estado no pueda aplicarlo en Cataluña, y que Rajoy acabe cambiando de planes. Pero la voluntad del Gobierno, tras un acuerdo con el PSOE, es desarrollar el 155 de forma lenta, proporcional, y esperando cada reacción de los dirigentes políticos catalanes. También ha cambiado las cosas el acuerdo entre el PP y el PSOE en el Senado para no intervenir los medios públicos de la Generalitat.

Las movilizaciones, sin embargo, serán numerosas, desde este mismo viernes. Pero eso también tendrá otra cara a partir de ahora, y es que la pretensión de proclamar de forma unilateral la república catalana ha provocado la reacción de miles y miles de catalanes que desean defender el estado de derecho español también con concentraciones en las calles. Y eso se producirá, de nuevo, este domingo con una manifestación organizada por Societat Civil Catalana.

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