La ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, el pasado jueves en un acto político en Santander. Su ministerio la impulsado la ley del registro horario. /EFE/Pedro Puente Hoyos

El registro horario obligatorio empieza sin multas

El Ministerio de Trabajo llama a la calma: los inspectores de trabajo no se lanzarán a cazar empresas sin registro horario pese a que ya es obligatorio

Todos los empleados que trabajen este domingo deberán registrar su hora de entrada y salida del trabajo. Desde los camareros de los bares a las taquilleras de los cines. A partir de este 12 de mayo es obligatorio el registro horario.

Las sanciones previstas por incumplir con el registro horario oscilan entre los 60 euros, por faltas leves, hasta los 187.515 euros por las más graves. Sin embargo, desde el Ministerio de Trabajo se pide “mucha calma”: los inspectores no se lanzarán a sancionar ni realizarán batidas para cazar a infractores. Darán un plazo a las empresas para que pongan a punto el registro horario o solucionen posibles deficiencias, según precisa un portavoz del ministerio de Magdalena Valerio.

Los inspectores de trabajo no llamarán a las puertas de las empresas para comprobar si disponen de un sistema de control horario. No obstante, si durante las inspecciones rutinarias comprueban que todavía no lo han instalado, darán un plazo de tiempo para que lo pongan a punto. Solo levantarán acta de infracción si la empresa incumple su requerimiento.

“No hay ningún ánimo sancionador ni recaudatorio”, subrayan desde el ministerio. Inspección de Trabajo no actuará de oficio, solo si un empleado denuncia que no le pagan las horas extras o que se vulneran sus derechos laborales.

El experto en derecho del trabajo y profesor de la Universitat Oberta de Catalunya Pere Vidal señala que “era de esperar una llamada a la calma” por parte del ministerio de Valerio. Sin embargo, aconseja a las empresas que “se pongan las pilas” porque la normativa ya está en vigor.

Lara Vivas, abogada de Cuatrecasas especializada en derecho laboral, advierte que, aunque los inspectores de trabajo no vengan mañana, pueden pedir el registro con efectos retroactivos al 12 de mayo. Por lo tanto, es mejor tenerlo a punto cuanto antes. Vivas señala que cumplir con la obligación no es tan complicado.

Sin reglamento ni directrices

El Gobierno de Pedro Sánchez impuso el registro horario por real decreto pero no lo ha desarrollado. Ante la falta de una normativa precisa, cada empresa deberá negociar con los trabajadores como lo implementa. En el caso de las pymes sin comité de empresa, Vidal señala que, probablemente, la decisión quedará en manos del empleador.

Los expertos en derecho laboral han recibido un alud de dudas por parte de las pymes en las últimas semanas. Muchas de estas dudas se centran en el teletrabajo, en los empleados que se desplazan continuamente y en los directivos, según indica Vidal.

El teletrabajo constituye un colectivo laboral de fácil control horario. Solo es necesario instalar una aplicación en el ordenador o el teléfono móvil para registrar el inicio y el final de la jornada.

Los comerciales plantean más dudas técnicas a las empresas. Por ejemplo, ¿cuándo empieza su horario, al salir de casa o al llegar al domicilio del cliente?

Los directivos intermedios –como el director financiero o el re recursos humanos– deberán fichar. En la inmensa mayoría de pymes nunca lo han hecho e, incluso, en muchas grandes corporaciones tampoco. En cambio, los puestos de alta dirección quedan excluidos del control horario porque no se rigen por el Estatuto de los Trabajadores.

“tiempo efectivo de trabajo”

La abogada Vivas sugiere que se aproveche la obligación del registro horario para hacer una reflexión sobre el “tiempo efectivo de trabajo”. Se puede pasar muchas horas en el puesto de trabajo, pero otra cuestión es el tiempo real que se ha estado trabajando. Recuerda que está socialmente aceptado y que forma parte de la “cultura del trabajo” hablar de futbol o de la familia, aunque eso no sea tiempo real de trabajo.

El control del tiempo real de trabajo permitiría estar menos rato en el puesto de trabajo sin que supusiera una merma en el sueldo. Mejoraría la productividad.

Vivas subraya que los cambios que se avecinan en el ámbito del control horario deben estar sujetos a la ley de protección de datos, para evitar intromisiones en la intimidad, y a la ley de desconexión digital. Los jefes no pueden enviar mensajes a los empleados cuando han finalizado la jornada.

Josep Maria Casas

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