El PP se plantea pedir la cabeza de Baltar para evitar daños en las elecciones

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En San Caetano y Génova preocupa el desgaste en imagen y votos que pueda provocar la denuncia; el presidente de la Deputación de Ourense evita valorar si el partido lo apoya

Jesús Vázquez con Mariano Rajoy y Manuel Baltar

en A Coruña, 29 de octubre de 2015 (05:28 CET)

Manuel Baltar no se plantea dimitir "en absoluto". Así lo manifestó este miércoles en unas breves declaraciones a los medios y tras reunirse con la banda de rock ourensana Los Suaves, que prepara su concierto de despedida. Dijo que la acusación, una denuncia por ofrecer un puesto fijo en la Deputación a cambio de sexo, era de "índole personal", que ya ha pedido a sus abogados una respuesta legal "contundente" contra la acusación y que le han causado "un grave daño personal". Durante el día exhibió músculo en Twitter, mostrando fotos suyas con alcaldes de los concellos ourensanos de Arnoia, A Peroxa, Muiños, Vilamarín y Xunqueira de Espadañedo.


La provincia de Ourense fue el último gran feudo del PP en las elecciones municipales. Se notó el deterioro, pero Baltar aguantó, como lo hace ahora ante la petición de dimisión que corearon al unísono todos los grupos de la oposición. No es el único terreno donde se especula con la salida del presidente provincial. En la Xunta y en Génova echan números sobre el impacto del caso, mientras Baltar evita pronunciarse sobre el apoyo del partido.

Las cuentas de los populares

La posición de Génova es clara. No pueden permitirse empañar con escándalos el camino electoral de Rajoy, ahora que están en pleno esfuerzo por amortiguar los casos de corrupción que tanto han castigado su imagen. Las particularidades de la denuncia, temen, pueden restar el voto femenino y que las grabaciones fueran destapadas por un medio de difusión estatal, eldiario.es, no ayuda en absoluto. Por eso pedirán a Baltar que ataje la crisis cuanto antes y frene el ruido mediático. Y si no lo consigue, que se haga a un lado.

El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Rafael Hernando, se pronunció en este sentido el día que trascendió la denuncia, cuando tildó de "repugnante" que un cargo público ofrezca trabajo a cambio de mantener relaciones sexuales y aconsejó a Baltar que contrastase la denuncia y diese su versión.

Para Feijóo, que ni mostrará su apoyo ni cargará contra el líder de los populares ourensanos, la situación también es mala. El presidente de la Xunta no ha decidido todavía su futuro ya que, según coinciden fuentes del partido, los resultados de las generales son clave para medir su fuerza. Y el varón que más fortalecido salió de los últimos comicios fue Manuel Baltar. En el resto de Diputaciones, manda el PSOE.

El fiscal no tiene prisa

El PP ourensano todavía no tiene la estrategia para afrontar el envite. Baltar se excusó en que el caso "es una cuestión de tipo personal que no tiene que ver con esta institución", en referencia a la Deputación. No respondió cuando le preguntaron si se reconocía en las grabaciones.

El fiscal jefe de Ourense, Florentino Delgado Ayuso, señaló que el caso "no es urgente, aunque sí importante". "Es un tema suficientemente delicado que merece ser estudiado, meditado y sopesado antes de adoptar alguna medida", declaró a La Región. Delgado Ayuso no decidió todavía si abrirá diligencias para comenzar una investigación, ni si hay encaje judicial para que la denuncia tenga recorrido.

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