El Parlamento limita las visitas tras los incidentes de las preferentes

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Pilar Rojo retira a los grupos políticos la potestad de llevar invitados

La presidenta del Parlamento, Pilar Rojo | Europa Press

25 de enero de 2013 (22:03 CET)

La presidenta del Parlamento galego, Pilar Rojo, asumirá en exclusiva la decisión sobre qué personas podrán sentarse en la tribuna del emiciclo, tras retirarle a los grupos políticos la potestad de llevar invitados a las sesiones plenarias.

La medida ha sido comunicada este viernes a los cuatro grupos con representación parlamentaria, causando una gran indignación entre las fuerzas de la oposición al Partido Popular en la cámara. Rojo defiende que pretende asegurar “el mantenimiento del orden” en la sala, después de que en diciembre un grupo de afectados por las preferentes accediera al Parlamento y profiriera gritos y amenazas contra diputados del PP.

En aquel episodio, los miembros del Partido Popular abandonaron la sala. Al día siguiente, Alberto Núñez Feijóo calificó los hechos de “graves”. “Los insultos y las amenazas están fuera de lugar en cualquier sitio, pero más en un parlamento”, dijo el presidente de la Xunta. La respuesta de Pilar Rojo ha sido contundente.

La oposición se indigna

La reacción en los grupos parlamentarios que conforman la oposición al PP en el parlamento ha sido de indignación. El portavoz del grupo socialista, Abel Losada, ha interpretado la medida como una muestra de “autoritarismo” que “vulnera la libertad de la ciudadanía”. "Intentan usar la coartada del orden público para amordazar las protestas de la gente”, reprochó.

Más duro todavía fue el BNG, que llegó a hablar de “un secuestro a la democracia”. En un comunicado, el grupo nacionalista instó a Rojo a rectificar y se preguntó si su modelo “es el de las cortes franquistas”.

Recurrirán a la vía legal

La polémica no será flor de un día. Tanto el BNG como Alternativa Galega de Esquerdas (AGE) han anunciado su intención de poner en marcha las vías legales necesarias para echar abajo la limitación impuesta por la presidenta del Parlamento.

AGE entiende que con esta medida, Pilar Rojo incurre en "una extralimitación infundada en sus atribuciones". La pauta de conducta de la Presidencia se traduce en "actos injustificados y que atañen a los más elementales principios y normas constitucionales que inspiran y regulan una democracia parlamentaria", criticaron en un comunicado.

“Por supuesto” que habrá invitados

La presidenta del Parlamento ha querido quitar hierro a su decisión. Rojo ha asegurado que "por supuesto" que seguirá habiendo invitados en el Pazo do Hórreo, puesto que "no debe ser un órgano cerrado", pero ha dejado claro que "tiene que ser un lugar en el que imperen el respeto y los principios democráticos".

Con todo, se reserva el derecho a adoptar "cualquier otra decisión" en base al reglamento con el objetivo de "preservar el normal funcionamiento de la institución".
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