El Parlamento catalán rompe con el Constitucional y aprueba la ''desconexión'' con España

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Junts pel Sí y la CUP fuerzan el debate sobre el proceso constituyente, con toda la oposición en contra, que decide no participar

Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat.

Barcelona, 27 de julio de 2016 (12:11 CET)

El Parlamento catalán rompe con el Tribunal Constitucional y aprueba un referéndum ilegal. Los grupos de Junts pel Sí, que incluyen a Convergència y a ERC, y la CUP, han forzado la inclusión de la votación de la conclusiones del proceso constituyente en el pleno del Parlament y votarán a favor de un "mecanismo unilateral de ejercicio democrático", que se asimila a un referéndum unilateral de independencia, en clara muestra de rebeldía a lo que el Tribunal Constitucional había advertido, tras la sentencia emitida por la consulta del 9N.

El debate ha sido tenso, con un intercambio de valoraciones entre los diputados. La oposición tiene previsto no participar en la votación, al entender que se trata de un "golpe a la democracia".

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha repetido una y otra vez que la votación demostraba que la cámara catalana era "soberana", al margen del Constitucional, y de las valoraciones sobre la necesidad de mantener "el diálogo y los puentes abiertos", como ha asegurado el diputado de Catalunya sí que es pot, Joan Coscubiela. Previamente al debate, el Parlament ha aprobado afrontar esa cuestión, por 72 votos a favor y 51 en contra. En estos momentos se desarrolla el debate con la posición de cada grupo, antes de la votación sobre la "desconexión", que tendrá ese mismo resultado.  

Desconexión

Las intervenciones de los diputados Ferran Pedret (PSC), sobre la necesidad de atender la legalidad, y en función de las atribuciones del Parlament; de Xavier Garcia-Albiol (PP) o de Inés Arrimadas (Ciudadanos), además del propio Coscubiela, no han servido de nada.

Forcadell ha seguido adelante y Junts pel Sí y la CUP han aprobado someter al debate esas conclusiones del llamado proceso constituyente, que prevé "activar la convocatoria de la Asamblea Constituyente", que sería la encargada de redactar la Constitución catalana, tras haber completado "la desconexión con la legalidad del Estado español a través de la aprobación de las leyes de desconexión".


Cuestión de confianza de Puigdemont

Junts pel Sí acordó esas conclusiones con la CUP, por convicción, pero, principalmente, porque quiere seguir adelante y espera que la fuerza política anticapitalista apruebe la cuestión de confianza sobre el presidente catalán, Carles Puigdemont, que el mismo mandatario ha fijado para el 28 de septiembre.

Y la CUP exigía claras muestras de "desobediencia" para sacar adelante esa cuestión de confianza, que implica poder seguir gobernando. En caso contrario, Puigdemont debería convocar elecciones, si en el periodo de dos meses no hubiera otro candidato alternativo.
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