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El juez imputa al jefe de seguridad de Adif por conocer la peligrosidad de la curva de Angrois y no hacer nada para mitigar los riesgos

Rubén Rodríguez

Economía Digital

El tramo de la curva de Angrois, donde se produjo el accidente, sigue sin el sistema ERMTS cuatro años después | EFE

en A Coruña, 13 de marzo de 2017 (16:29 CET)

Una nueva vuelta de tuerca más en el juicio por el accidente de Angrois ha acabado con el ex jefe de seguridad de Adif, Andrés María Cortabitarte, imputado por su responsabilidad en las 80 muertes provocadas por el descarrilamiento del Alvia en la curva de A Grandeira.

Relevado de su cargo poco después del siniestro de Santiago, Cortabitarte ya estuvo imputado durante el periodo de instrucción que gestionó el juez Luis Aláez. Luego fue desimputado, y libre de sospecha permaneció hasta que la Audiencia Provincial de A Coruña ordenó reabrir el caso para investigar la responsabilidad de Renfe y Adif en el accidente.

El magistrado Andrés Lago, tras atender a los informes de cinco peritos, concluyó que, efectivamente, la Audiencia tenía razón y existían argumentos para buscar responsables en Adif. A su juicio, el gestor de infraestructuras conocía el riesgo del tramo, que exige una brusca desaceleración, pero no hizo nada para mitigarlo. Lo requerido sería una “evaluación integral de riesgos previa a la puesta en funcionamiento de la línea”, pero Adif no la hizo.

Cuatro peritos ven una actuación imprudente de Adif

El magistrado se centra en si esta evaluación integral era necesaria a nivel técnico, toda vez que las empresas Thales y Dimetronic (ahora Siemens) “comunican a ADIF a través de su informe de riesgos que en dicha curva existe una amenaza (descarrilamiento en caso de exceso de velocidad) que el subsistema por ellas aportado es insuficiente para atajar”. Cuatro peritos concluyen que dicha evalucación era necesaria, mientras que uno, Juan Carlos Carballeira, no entra a valorar la cuestión.

Es esta inacción de Adif la que provoca la imputación de su jefe de seguridad, citado a declarar el próximo 23 de marzo como investigado como presunto responsable por imprudencia grave 80 homicidios y 150 delitos de lesiones. Hasta este lunes, el único imputado era el maquinista, Francisco José Garzón.

El juez da más relevancia a los informes críticos

El juez Lago da relevancia al informe del perito independiente, César Mariñas, quien pone en evidencia que, “por parte de Adif, no se hizo todo lo posible para mitigar el riesgo”.

También cita al perito José Manuel Lamela, quién se pregunta “cómo es posible que una línea como la 082 entre Ourense y Santiago en que las velocidades a las que está autorizado que circulen los trenes se sitúan entre los 200 y los 220 km/h, haya sido concebida no disponiendo de un segundo nivel de protección que cubra la posibilidad de que el maquinista, por los motivos que sean, no atienda en tiempo a la necesidad de frenado y se enfrente a dicha curva a una velocidad muy superior a la máxima permitida, tal y como se produjo en aquél fatídico día”.

"Cómo es posible que una línea como la de Ourense-Santiago se conciba sin cubrir que el manquinista no atienda en tiempo la necesidad de frenado", se sorprende uno de los peritos de Angrois

Las empresas cumplieron con su deber en Angrois

Con estos informes como referencia, el magistrado concluye que “pese a la descomunal información documental aportada, no hay constancia alguna de que Adif haya evaluado esos riesgos y haya decidido asumirlos o por el contrario mitigarlos de alguna forma hasta hacerlos tolerables. El incumplimiento de dicho deber puede tener consecuencias de orden penal”.

En cambio, exculpa a las empresas, pues “han cumplido con su cometido, que no es otro que señalar las limitaciones de su sistema de control, mando y señalización y comunicar al dueño de obra dichas limitaciones para que sea Adif quién decida el modo y la forma en que han de conjurarse tales riesgos”. Es decir, que la correcta actuación de los técnicos de Thales y Dimetronic carga todavía más responsabilidad sobre el gestor de infraestructuras.

Adif es tan culpable como el maquinista, según el juez

Finalmente, el juez Lago concluye que “Adif no cumplió con dicho deber, habiendo tolerado la exportación del riesgo al maquinista sin efectuar una previa valoración integral de la línea que protegiese a los usuarios frente al posible fallo humano”.

Por este motivo, “en términos de contribución causal al resultado finalmente producido, equipara dicho incumplimiento a la imprudencia del maquinista que tenía el deber de conjurar y/o mitigar”.  

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