El fracaso de la comisión de cajas abre la vía judicial para depurar responsabilidades

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El Banco de España pide a los fondos extranjeros interesados en NCG una permanencia de cinco años, según Castellano

Cristina Díaz

Castellano y Núñez Feijóo durante su comparecencia en la comisión de cajas del Parlamento / EFE
Castellano y Núñez Feijóo durante su comparecencia en la comisión de cajas del Parlamento / EFE

05 de julio de 2013 (22:34 CET)

La comisión parlamentaria que investiga la fusión de las cajas gallega ha cerrado en falso el capítulo dedicado a las comparecencias de los distintos actores que se vieron implicados en la creación de NCG. Con las ausencias destacadas de la ex conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, el ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, y el comisario europeo Joaquín Almunia, las declaraciones de los que sí participaron no han logrado discernir muchas de la incógnitas que aún pesan sobre la fusión y posterior crisis de Novagalicia, que ahora se enfrenta a un proceso de subasta.

De hecho, las escasas conclusiones extraídas de las comparecencias celebradas las dos últimas semanas han hecho que este viernes ya hubiese quien apuntara la necesidad de acudir a la vía judicial. Fue Pachi Vázquez, el secretario xeral del PsdeG, quien aseguró que llevará a los tribunales la gestión que derivó en la desaparición de las antiguas cajas si no lo hace el Parlamento. “Alguien tiene que pagar por mentir, malgastar, estafar y enriquecerse”, dijo.

Las cajas, Feijóo y el bipartito


Al referirse a este hecho, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que este viernes acudió a la comisión, indicó que si el socialista tomaba esta vía tendría “que llevar a los juzgados a la mayor parte de su partido”, en referencia a los dirigentes socialistas que estuvieron en los consejos de administración de las cajas.

En su intervención el presidente de la Xunta abrió la caja de los truenos, al asegurar que cuando tomó las riendas del Gobierno gallego en 2009, el Banco de España le aseguró que las cajas “no podían continuar solas” y que así se lo había indicado ya al bipartito.

Touriño sale a escena

Estas declaraciones provocaron la salida a escena del ex presidente Emilio Pérez Touriño, apartado del foco mediático desde hace tiempo.

El socialista indicó mediante una nota remitida a los medios que ni el mismo, ni el conselleiro de Economía durante el bipartito, José Ramón Fernández Antonio, recibieron nunca notificación alguna por parte del Gobierno de España sobre la insolvencia de Nova Galicia y Caixanova.

Las indemnizaciones millonarias, para la obra social 

Las comparecencias han dejado muchas incógnitas en el aire. No sólo no se ha llegado a explicar por qué dos cajas que llegaron a las puertas de la fusión con beneficios acabaron con un agujero de 9.000 millones. Tampoco se ha arrojado luz sobre las indemnizaciones millonarias que percibieron cuatro ex directivos que ahora están siendo investigados por la Audiencia Nacional junto al propio Julio Fernández Gayoso. Los implicados siempre aludieron a su imputación para no hacer declaraciones sobre el tema. Feijóo barajó este viernes la posibilidad de exigir al Banco de España que los emolumentos percibidos "sean destinados a la obra social" de la firma.

Tampoco se logró en esta comisión una condena unánime a la comercialización de preferentes y subordinadas. El presidente de la CNMV entre 2007 y 2012, Julio Segura, afirmó esta semana que las inspecciones realizadas a las cajas gallegas mostraron “diversas defienciencias” que apuntan a prácticas comerciales no acordes, pero nunca nadie las cercenó.

Preferentes sin culpables

A pesar de esto, los señores de las cajas gallegas no condenaron nunca en sus intervenciones la comercialización de este tipo de productos híbridos que tan considerable quebranto han causado en cientos de pequeños ahorradores gallegos. “No me siendo responsable de las preferentes”, llegó a decir José Luis Méndez.

Pero esta comisión, en su última jornada, sí ha servido, no obstante, para arrojar cierta luz sobre el incierto futuro de NCG. El presidente de la entidad, José María Castellano, defendió a capa y espada la necesidad de que su proyecto siga adelante, y fondos extranjeros entren en el capital de NCG.

11.000 millones de liquidez

El directivo aseguró que integrar a NCG en un gran grupo financiero español sólo traerá quebraderos de cabeza. “Habrá un gran solapamiento de clientes, lo que derivará en una reducción del crédito. Los equipos de riesgo del banco se sustituirán por otros más conservadores y con menos conocimiento de la realidad gallega”, dijo el presidente de la nacionalizada, que citó expresamente a “BBVA y Santander” como ejemplos de las entidades que podrían estar interesadas en comprar Novagalicia.

Castellano fue a por todas en su comparecencia. Aseguró que si NCG se mantiene como entidad, firmará un acuerdo “a largo plazo” para preservar la obra social pues el dinero que necesita la Fundación Novacaixagalicia para sobrevivir “es una cantidad que el banco puede asumir”, indicó.

Sobre la situación de la entidad, el presidente de la misma ha asegurado que tiene 11.000 millones de liquidez y que, si el arbitraje de preferentes no continúa, no es por "voluntad" de ellos, sino en base a los designios marcados por Bruselas.

Fondos extranjeros

Tanto el presidente de Novagalicia como su consejero delegado, César González-Bueno, que también compareció este viernes, insistieron en la vía de la inversión extranjera. Ambos afirmaron, en sus comparecencias, que el Banco de España, conocedor de los fondos de inversión interesados, exige que los mismos permanezcan, como mínimo, cinco años en el capital de la entidad.

Tanto uno como otro han destacado que estos socios no piden un esquema de protección de activos (EPA) --una especie de garantía que cubriría posibles pérdidas-- y ofrecen "un precio positivo" por NCG. Aunque no han concretado la cifra, que se presentará dentro del proceso de subasta, González-Bueno ha apuntado que son "cientos de millones".
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