El debate gallego replica el español y convierte el hospital de Vigo en "el mejor de Europa"

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Los candidatos tocan de refilón sectores estratégicos como el lácteo o el naval sin formular nuevas propuestas

Gómez Reino y Came Adán en primer plano, José Manuel Barreiro y Pilar Cancela en el segundo

en A Coruña, 10 de diciembre de 2015 (04:29 CET)

Fue un debate a deshora en el que José Manuel Barreiro (PP), Pilar Cancela (PSOE) y Antón Gómez Reino (En Marea) mantuvieron un relato sólido con la línea de sus partidos, pero sólo Carme Adán (Nós) se separó de las propuestas que en la última semana, unos y otros, han ido formulando en espacios televisivos o actos de campaña. Los protagonistas pasaron de puntillas por temas clave para Galicia, como el naval, el sector lácteo o la crisis demográfica, en una jornada apresurada y criticada por los horarios de emisión, a las 18.30 horas, lejos de la franja de máxima audiencia.

Las refriegas dejaron solo a Barreiro, que se defendió bien de las crítiticas de los tres partidos y que sacó pecho por el "mejor hospital de Europa", que según el popular, es el Álvaro Cunqueiro de Vigo, golpeado una y otra vez por las protestas de usuarios y ciudadanos y que acabó cobrándose la cabeza de la conselleira Rocío Mosquera. Realizó tal afirmación contra el discurso de Gómez Reino y Adán, que detectan un proceso privatizador en la sanidad y una falta de garantías en la continuidad de los servicios públicos.

El diagnóstico económico

Barreiro centró su apuesta en el continuismo: continuidad del Senado, continuidad de las diputaciones, del modelo territorial y, claro está, del Gobierno. Entiende el portavoz popular en el Senado que se ha iniciado la recuperación económica y pone como prueba las cifras del Gobierno de Rajoy, con, según indicó, un ritmo actual de 1.500 empleos diarios y un crecimiento económico del 3,5%. "El cambio pondría en cuestión la recuperación económica", zanjó, clavando el discurso de su partido.

Más allá del desacuerdo en los datos, batalla legendaria cuando de un debate televisivo se trata, el resto de candidatos afearon el discurso de Barreiro por la precariedad del empleo. Carme Adán recordó que creció la brecha salarial entre hombres y mujeres, mientras que Pilar Cancela negó que la temporalidad y los sueldos actuales garanticen "un proyecto vital" a nadie. "100.000 jóvenes se marcharon", zanjó la socialista.

Gómez Reino fue más personal. "Puedo hablar en primera persona", dijo, para aludir a que tras diez años trabajados, nunca ha tenido continuidad en el mismo puesto durante más de 8 meses, y concluir que a la mitad de su generación le sucede lo mismo.

¿Y Galicia? 

También hubo coincidencias en el diagnóstico de los problemas fundamentales de Galicia, principalmente el demográfico –sacado a escena por Pilar Cancela--, el sector lácteo o el naval –a los que aludió Carme Adán--, pero fueron formulados como una mera enunciación. El mayor enfrentamiento se produjo por los reproches de Nós a las gradas vacías de los astilleros, a lo que replicó Barreiro con los floteles de Pemex que construyen Navantia y Barreras y recordando que la última reforma del sector "la hizo José Luis Rodríguez Zapatero".

Adán lanzó dos propuestas para Galicia. Una banca pública que ocupe el lugar en el sistema de financiación que ocupaban las defenestradas cajas gallegas y una tarifa eléctrica gallega, que garantice costes más bajos dado que la comunidad es excedentaria en producción. También pidió una reforma en la financiación gallega para pasar a un modelo de cupo.

Modelo territorial

Los cuatro candidatos marcaron distancias en cuanto al modelo territorial del Estado, puesto a revisión por el proceso soberanista catalán y la reforma constitucional que llevan PSOE y Podemos en sus programas. En Marea abogó por blindar los derechos sociales e introducir mecanismos de decisión "democráticos" para resolver el encaje territorial.

Nós defiende el derecho a decidir de los pueblos y considera la Constitución, como las diputaciones, instrumentos "viejos". Cancela, que se define como españolista y galeguista, defiende el Estado federal, "una Galicia fuerte en una España mejor", concluyó su intervención en el debate.

Barreiro, en cambio, consideró "irrenunciable la soberanía nacional" española y definió la Constitución como el mejor marco de convivencia posible.

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