El 'caso Baltar' rompe al PP de Ourense

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Militantes históricos meditan dejar el partido mientras Feijóo prepara el relevo del presidente provincial por si sale malparado del proceso judicial

José Manuel Baltar y Alberto Núñez Feijoo

en Ourense, 10 de junio de 2016 (23:18 CET)

Manuel Baltar está encerrado en sí mismo. No comunica con el partido, no responde a las llamadas y ni siquiera al whatsapp. Mientras, el partido se descose a su alrededor. Ese es el clima que describen a Economía Digital cargos del Partido Popular y uno que ya no lo es, Ignacio Martín Amaro, histórico dirigente que presentó la baja de la formación el 5 de mayo después de militar desde el nacimiento del partido, durante casi 40 años.

Fuentes del partido aseguran que el caso no es aislado, que si las razones del ex directivo de la desaparecida Caixa Ourense responden a sus convicciones personales, el sentir es común entre muchos miembros del partido. De hecho, aseguran las mismas fuentes, hay más bajas y varios cargos del partido que meditan si seguir o no.

La gestión de la crisis

La investigación abierta por la denuncia de una mujer que acusa al presidente de la Deputación de Ourense de ofrecerle un trabajo en la institución a cambio de favores sexuales fue una pieza clave, pero también la forma en la que Baltar ha gestionado su imputación, relegando el asunto a una cuestión personal sobre la que nada tiene que aclarar.

Dirigentes como el alcalde de Ourense, el ex conselleiro Jesús Vázquez, desaprueban esta conducta, según fuentes próximas al regidor.

"Los puestos vienen dados"

Martín Amaro, que conservará su acta de concejal en el Concello de Parada de Sil y que fue miembro hasta hace poco de la comisión de garantías del partido, explica su marcha por un sentimiento de que "los ideales actuales" de la formación "no son los mismos" con los que el entró, por lo que se sentía incómodo y "frustrado". "La política ha dado un giro en el que no me sentía a gusto", razona.

En una carta "de tres hojas", explicaba al propio Baltar que el partido lo ha "defraudado". Y enumera motivos. Por ejemplo, "los puestos que vienen dados" en contraposición a la democracia interna. O que "con mayoría absoluta no se cambiara la norma para que gobierne la fuerza más votada", una de las medidas que defendió. La lista de desencantos de Martín Amaro es larga: "Los datos de paro juvenil, que se diga que se acabó la crisis cuanndo no es verdad, yo la sigo viendo; el déficit que no se va a cumplir...".

El clima del PP de Ourense

Y también tiene razones de contexto, en las que describe el clima que atraviesa el PP de Ourense, de "descontento y desmoralización". "Hay un presidente que pone pantallas en lugar de recibir a los militantes porque está muy ocupado con otros asuntos (...) Está aislado y sólo lo rodea la gente que le aplaude".

Este clima explica que ex compañeros de partido le hayan transmitido "que comprendían la decisión", que en la práctica deja al PP sin concejales en el Concello de Parada do Sil, al ser hasta ahora Martín Amaro el único edil popular en el municipio. 

Las críticas

Esa comprensión con el histórico dirigente popular nace del distanciamiento entre Baltar y el círculo que lo arropa y el resto del partido. Los críticos le reprochan que opere de espaldas a la militancia, que dispare las partidas destinadas a medios de comunicación y que centre sus esfuerzos exclusivamente en lavar su imagen por el feo proceso judicial en el que está envuelto.


Feijóo diseña el 'plan b' 

Martín Amaro no atribuye a la denuncia contra el presidente de la Deputación de Ourense su decisión, aunque sí reconoce que ha enturbiado el ambiente del partido. Feijóo, que siempre ha hecho gala de tener buenos informadores, lo sabe, y si no se habría enterado por la carta que el propio Amaro le remitió.

La dirección del partido ha debatido ya un 'plan b' en caso de que la causa contra Baltar, presidente del partido en Ourense, avance y comprometa más su situación. Si esta se hace insostenible, el relevo pasaría por un dirigente de 'la casa' que pudiera dar una solución de continuidad, sin cambios abruptos y sin descoser costuras, informan fuentes conocedoras de la situación.

Ourense ha sido el gran sostén de votos en los últimos batacazos electorales y Feijóo quiere creer en la fortaleza del partido antes que en la saga de los Baltar.
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