El alcalde que rechazó un sueldo de 900 euros para pagar las facturas

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El concello de Os Blancos, en Ourense tiene 1.000 habitantes y una deuda de 3 millones de euros. José Manuel Castro se encontró ese montante cuando fue nombrado alcalde en 2011. Este mes no cobrará

Ayuntamiento de Os Blancos

01 de junio de 2012 (23:33 CET)

El concello ourensano de Os Blancos pasa por ser el primer ayuntamiento gallego que ha solicitado a la Xunta ser intervenido desde el comienzo de la crisis debido a las deudas que atesora. No son pocas: más de tres millones de euros para un municipios que no llega a los 1.000 habitantes. Su alcalde, el independiente José Manuel Castro, llegó a la alcaldía en noviembre del pasado año. Solo puede decir que una deuda como esa “no se hace en 20 años”, así que pide que le den “algo más de 20 días” para solucionarla.

La historia de Os Blancos es un ejemplo de que como en la época de las vacas gordas muchas administraciones despilfarraron más de la cuenta. Ahora, en medio de la crisis, ni con subidas de tasas a los vecinos ni con la ayuda del Estado es posible hacer frente a las deudas. El ayuntamiento debe más de 3 millones de euros. “Sobre 1,2 millones son con la Seguridad Social, otros tantos con los proveedores y con los bancos unos 600.000”, explica Castro que asegura que cuando llegó a la Alcaldía no sabía lo que le esperaba.

De momento este mes, para pagar los servicios más fundamentales, no cobra su sueldo: 900 euros. Ni él, ni ningún trabajador del ayuntamiento.

Deuda en los cajones

“Cuando llegue a la Alcaldía pensaba que la deuda que teníamos era de millón y medio de euros, pero luego salió de un cajón este otro millón y medio. Aquí estuvo toda la vida gobernando el mismo partido e hizo lo que quiso. Todos tenemos responsabilidad en esta deuda, también yo como alcalde actual, por eso lo soy, pero desde luego habría que asumir responsabilidades”, comenta Castro quien se presentó por primera vez en las elecciones de 2011.

“La verdad es que en los años que tengo nunca se me ocurrió meterme en política. Fue el año pasado, porque no veía bien como iba el ayuntamiento”, explica el regidor, que ostenta una empresa de transportes. “No es que me arrepienta pero, visto lo visto no sé si lo volvería a hacer”, sopesa.

Plan de Ajuste

Os Blancos presentó su plan de ajuste al Gobierno central pero, como era de esperar, vino de vuelta. La previsión era la de generar 2,5 millones de euros en 10 años. Ante la situación actual, el ayuntamiento pidió directamente la intervención de la Xunta de Galicia. No es la primera vez que ocurre algo similar en este municipio.

En 1999, hace 13 años, el entonces alcalde, José Antonio Rodríguez Ferreiro, del PP, junto con sus siete concejales abandonaron sus escaños. Ninguno de sus compañeros en la lista quiso asumir el retiro y la Diputación de Ourense tuvo que nombrar una gestora con la que se completó aquella legislatura. Aquel alcalde fue posteriormente condenado por el Tribunal Supremo por malversación de caudal público.

También lo acusaron de empadronar en su casa hasta a 85 personas de cara a las elecciones municipales. Las deudas comenzaron ya en aquella época.

Alcalde tras un sorteo

Muchos años después parece que las arcas del concello ya no dan más de sí. La suerte quiso que la baraja se rompiese bajo el reinado de Castro que llegó a la alcaldía en noviembre de 2001, al tiempo que Rajoy a la Moncloa.

En 2011, cuando se celebraron las elecciones gallegas, el PP quedó empatado en número de papeletas con los independientes. En junio, y ante la incapacidad de llegar a acuerdo, se procedió a un sorteo. La suerte miró al candidato del PP, cuya papeleta fue la que salió elegida por una mano inocente. Al final, la cosa se discutió en los juzgados debido a una papeleta sin identificación.

En noviembre se repitieron las elecciones en una de las mesas electorales del pueblo. Cinco meses después de la municipales, Castro ganó por 50 votos. Ahora, a veces, piensa en aquel día. “La gente me escogió porque ya estaba cansada de siempre lo mismo, y del clientelismo que hay en muchos ayuntamientos pequeños. Ahora tengo la obligación de intentar salir de esta situación”, dice Castro que este mes no va a cobrar su sueldo de alcalde (en tiempos de crisis): 900 euros.

Este mes nadie cobra

“El sueldo me lo puse más que nada para, por lo menos, que todos los desplazamientos que hacía no los tuviese que poner de mi bolsillo. Aún así, en los plenos siempre me echan en cara esos 900 euros. Nunca se me ocurrió mirar cuánto cobraban los otros alcaldes, debo hacerlo”, apunta.

“Este mes no puede cobrar nadie en el ayuntamiento, quizás el que viene...”, espera, mientras asegura que “a los vecinos no les va a faltar nunca de nada”.

Rescate como a Bankia

Ahora, solo esperan que la Xunta de Galicia les envíe un salvavidas. “Les hemos mandado toda la información requerida, ahora lo que necesitamos es que nos digan qué podemos hacer”, dice José Manuel, que sostiene que si Bankia fue rescatada, los ayuntamientos españoles no pueden ser menos.

Por herencia, por despilfarro o porque los tiempos que corren no son buenos, cada vez hay más ayuntamientos con los problemas de Os Blancos.
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