De Guindos sólo ve ventajas en el ‘rescate’ europeo

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El ministro de Economía asegura que el Frob captará deuda a mejor precio y que de este modo las entidades serán “solventes” para dar crédito a familias y empresas

De Guindos responde a las preguntas sobre el 'rescate'

09 de junio de 2012 (20:55 CET)

España se ha rendido este sábado. Sus bancos la han obligado a pedir ayuda internacional ante la incapacidad para gestionar el sistema autónomamente, según reconocen funcionarios comunitarios.

El Eurogrupo abrirá una línea de crédito de hasta 100.000 millones que irá a parar directamente al fondo de rescate del Banco de España, el Frob. Este salvavidas público está destinado a reconducir básicamente a las cajas torpes, que no soportarían una situación más “estresada” de la economía española. Es decir, el 30% del sistema financiero.

“Es un préstamo en condiciones muy favorables, mejores que las del mercado”, que “no va a dejar el más mínimo resquicio a la duda”. Así ha resumido las condiciones de la operación el ministro de Economía, Luis de Guindos, en rueda de prensa. La inyección destinada a las entidades financieras en apuros no supondrá contrapartidas políticas ni macroeconómicas, asegura el Gobierno. “Las condiciones se impondrán a la banca, que deberá devolver el dinero”.

Al contrario, el Gobierno pedirá ayuda “con el objetivo de que se restablezca el crédito a familias y empresas”.

La inyección será a través del Frob que actuará como intermediario del Gobierno, y lo desviará a las entidades que lo necesiten. Según el informe del FMI, en un escenario adverso, de grave recesión, sólo se librarían el Banco Santander y el BBVA y algún banco mediano. En total se prevén hasta 100.000 millones que el fondo de rescate irá disponiendo a medida que se vayan identificando las urgencias.

Margen de seguridad

No obstante, con esa cantidad, la banca española contará con un "margen de seguridad muy importante", en palabras de Guindos, que ayudará a recuperar la confianza en el sector financiero. El FMI calcula que las necesidades subirían hasta los 80.000 millones en un escenario adverso que contempla caídas del PIB del 4%.

Para de Guindos, este préstamo sólo tiene ventajas. Además de que las condiciones del crédito son "muy favorables" frente a la situación actual del mercado, que está exigiendo un interés superior al 6% por prestar a España dinero a 10 años y del entorno del 5% para el dinero que se devolverá en dos años; los socios del euro muestran con esta inyección “su firme compromiso con el proyecto de la moneda única”. “España se ha sentido arropada, no presionada”, ha asegurado De Guindos.

Sin perjuicios sociales

Con ese argumento y recordando que el Gobierno no ha comprometido ningún nuevo ajuste fiscal a cambio de este préstamo, Guindos ha querido subrayar que los ciudadanos no se verán perjudicados por esta inyección bancaria.
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