De Guindos detalla la probable hoja de ruta de la política económica del PP

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ELECCIONES 20 N

Luis de Guindos

17 de octubre de 2011 (15:33 CET)

El ex secretario de Economía con Rodrigo Rato y director del Centro Financiero de PwC e IE Business School, Luis de Guindos, se desmarcó hoy de las quinielas que le señalan como ministrable pero desgranó, quizá con el mayor detalle conocido hasta la fecha, el programa económico que previsiblemente aplicará el Partido Popular si gana las elecciones.

Tras afirmar que los mercados han empezado ya a descontar en positivo una posible victoria electoral del PP; De Guindos se ha esmerado en no mostrar deseo o pretensión alguna de entrar en el Gobierno. “No me he apuntado en ninguna lista para entrar en un posible Gobierno”, “no me veo de nada” o “Rajoy hará lo que tenga que hacer”, han sido sus frases literales al respecto o cuando se le ha planteado su posible candidatura para reemplazar a Elena Salgado o al gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez.

Ante la insistencia de la prensa, De Guindos afirmó que el perfil que encaja en ese puesto decisivo es Cristóbal Montoro, responsable de política económica del PP, “quien puede dirigir perfectamente la nave de la economía española”.

Las medidas

El ex secretario de Estado no desaprovechó el encuentro con los medios y desgranó durante casi hora y cuarto, de la forma más detallada que se recuerda hasta la fecha, el programa económíco que debería aplicar el Partido Popular si gana las elecciones así como su visión sobre la crisis del euro.

Reforma de la negociación colectiva y contrato único, mantenimiento de la estructura fiscal, tercera ronda de ajustes en el sector financiero para aflorar pérdidas y reducir sustancialmente la capacidad instalada, liberalización del sector servicios, incluyendo horarios comerciales y sectores regulados, independencia de los órganos reguladores y cumplimiento estricto del compromiso de déficit fijado ante Bruselas. Estos son para De Guindos los seis mandamientos o la hoja de ruta del nuevo ejecutivo que salga de las urnas.

Advierte De Guindos, sin embargo, que las recetas económicas aplicadas por el Partido Popular en 1996 no son válidas ahora porque la situación es distinta. "Esta crisis es diferente porque es financiera y tiene su origen en el exceso de endeudamiento, que son las peores crisis. La situación es más compleja que en 1996 y las recetas no pueden ser las mismas", señala.

El crecimiento del PIB, clave

Tras resumir ese ideario y considerar esencial la consecución del objetivo de déficit en 2011, algo que ve complicado de lograr, y 2012, el ex secretario de Estado destacó la importancia que tendrá que España sea capaz de volver al crecimiento para generar bases imponibles positivas y reforzar así la perspectiva financiera del país. Aquí encajan las reformas estructurales y del sector servicios que plantea el PP.

Pero De Guindos ha recalcado que, en estos momentos, la reforma del sistema tributario no es la prioridad. “España no tiene un problema impositivo, no se trata de reformar la base imponible, es que ahora no hay base imponible", ha afirmado. El problema es que el empleo se está destruyendo. El problema es la mala percepción que tienen de la economía los empresarios y los autónomos que detrae la inversión productiva. El problema es la contracción del crédito que tiene nuestro país”. Además, señaló que va a resultar "imposible tener aprobados los Presupuestos Generales para 2012 antes del 31 de diciembre".

En el terreno laboral, considera imprescindible que el convenio de empresa prevalezca sobre otros convenios de ámbito superior, como el sectorial o provincial. La rigidez actual, y no sólo el peso de la construcción en nuestra economía, explica que la pérdida de empelo haya sido tan superior en España respecto al resto de Europa, según explicó De Guindos en un encuentro organizo por la Asociación de Periodistas de Información Económica.

Al mismo tiempo, consideran clave las decisiones que se tomen esta semana en Europa sobre el saneamiento de la banca y el rescate de Grecia. Cree que habrá un tercer rescate griego y que sería bueno para España que en los escenarios para fijar la capitalización de los bancos no se contemple una hipotética quita del 20% en la deuda española e italiana. Si se incluye, puede deteriorar la expectativa de futuro de la economía española y que se produzca una profecía autocumplida.

Por otra parte, ha confiado en que las decisiones europeas acerca de la recapitalización del sector bancario tengan en cuenta la "situación específica" de la banca española y sus problemas con los "activos problemáticos", básicamente el suelo y los inmuebles. Además, ha recordado que la situación española dista mucho de la italiana porque España posee la proyección de que el próximo Gobierno profundizará en las reformas, cosa que Italia no.

Para De Guindos, el saneamiento de la banca debe partir del reconocimiento de las pérdidas para después pasar a la cobertura de las mismas, la consolidación y, por último, la búsqueda de la eficiencia. Por todo ello, cree que todavía queda algo menos de la mitad del ajuste por realizar, lo cual quiere decir que queda muchísimo por ajustar.
En relación al tamaño de las entidades financieras, el director del Centro de Investigación Financiera del Instituto de Empresa ha asegurado que lo ideal sería que las instituciones contarán con activos por encima de los 100.000 millones de euros..
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