De Guindos defiende una segunda reforma laboral con mayor flexibilidad

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El ministro recibe una unánime petición de los empresarios de que debe rebajar la presión fiscal

El ministro de Economía, Luis de Guindos / EFE

30 de noviembre de 2013 (12:20 CET)

Su rostro ya es diferente. Algo más relajado, aunque no baja la guardia. Hace un año, Luis de Guindos acudía al encuentro económico en S’Agaró angustiado con la situación de España, aunque había mejorado respecto al mes de julio, cuando la prima de riesgo había alcanzado los 600 puntos. Ahora, a finales de 2013, todo ha cambiado, según el ministro de Economía, que se ha mostrado confiado en que en 2014 el crecimiento pueda ser ya una realidad incuestionable.

Pero la incertidumbre se mantiene. Por ello, De Guindos ha apuntado una segunda reforma laboral, un retoque a la ya vigente y que le costó al Gobierno del PP una huelga general. El ministro se ha referido a la necesidad de “una mayor flexibilidad”, respecto a los contratos a tiempo parcial, un mayor aprovechamiento de los convenios colectivos, y, en conjunto, una simplificación de contratos. Pero no ha querido entrar en más detalles, ni ha precisado si se refería o no a los llamados minijobs, aprovechados al máximo en países como Alemania.

Ha pasado lo peor 

De Guindos ha insistido en que España ha superado su peor etapa, en que quedan algunos flecos, y no menores, que hacen referencia a la venta de NovaCaixaGalicia, “antes de fin de año”, y la venta de CatalunyaCaixa, en 2014, sin dejar de lado a Bankia, “importante, porque supone el 10% de todo el sistema financiero español”.

Pero el ministro, como el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha insistido en S’Agaró en el descenso de la prima de riesgo, aunque “debe seguir bajando”. De Guindos ha destacado que, por ese descenso, de casi 600 puntos a los 240 de los últimos meses, el Tesoro español se ha ahorrado en 2013, por intereses de la deuda, 8.500 millones de euros, y de eso “se ha beneficiado todo el conjunto de las administraciones y las empresas”.

Bajar el IRPF 

La polémica, sin embargo, se ha desatado cuando De Guindos ha asegurado que confía en la reforma fiscal que prepara un grupo de expertos, y que debería estar lista en marzo de 2014. Con ello, el ministro ha asegurado que el IRPF bajará, y que se podrá atenuar la presión fiscal.

Pero no ha sido suficiente. El ex jefe de la oficina económica del ex presidente Rodríguez Zapatero, David Taguas, ha intervenido en el debate posterior para reclamar que “no se penalice el ahorro”, llegando a asegurar que la existencia de impuestos, como el de Patrimonio, “es un insulto a la inteligencia”. Taguas ha asegurado que con el PSOE en el Gobierno el impuesto al ahorro era, en su conjunto, del 15%, y ahora “es del 27%, y eso es muy fuerte”.

De Guindos no ha querido polemizar con Taguas, después de haber acusado al Gobierno socialista de no haber entendido que España no podía tener un déficit tan alto en su balanza por cuenta corriente, que llegó a ser del 10%, justo antes del inicio de la crisis.

El impuesto de Patrimonio 

Pero, durante la intervención de Taguas, los empresarios presentes en el Hotel S’Agaró han aplaudido de forma espontánea. En todo el debate, y en la intervención de De Guindos ha estado muy presente esa cuestión: la de buscar una menor presión fiscal para que pueda aumentar la demanda interna. De Guindos lo sabe, y lo comparte, pero entiende que España no puede renunciar a ningún ingreso.

Y, en su intervención, el ministro ha dejado un recado a las autonomías. El de Patrimonio “es un impuesto cedido a las comunidades autónomas”, ha querido recordar, pese a que también es consciente de que los gobiernos autonómicos tampoco pueden renunciar a un euro de ingresos.
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