Cosmos mantiene parada la polémica mina de Triacastela por la falta de actividad en su fábrica

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MINERÍA

Trabajos de exploración en Cova Eirós | Salvemos Cabana

A Coruña, 27 de febrero de 2015 (02:14 CET)

Durante todo el pasado año, si hubo una lucha descarnada por parte de los colectivos en contra de la minería agresiva en Galicia, fue la que puso en el ojo del huracán a Cementos Cosmos y la cantera de Vilavella, en el municipio lucense de Triacastela. La compañía, histórica cementera gallega ahora en manos del gigante brasileño Votorantim, tiene allí su explotación de caliza. Cerca se encuentran las instalaciones de Oural, en Sarria, en mínimos tras el expediente de regulación de empleo (ERE) aplicado.

La mina está en el centro del huracán por su ubicación. Los grupos ecologistas denuncian no sólo el impacto visual en el Camino de Santiago, sino, sobre todo, que parte de la cantera está sobre el yacimiento arqueológico de Cova Eirós. Ante la amenaza de que la actividad de la mina dañe un patrimonio de valor incalculable --las plataformas en contra de la minería agresiva aseguran que ya hay desperfectos-- se han llevado a cabo numerosas iniciativas. Salvemos Cabana denunció ante el Consejo de Europa los efectos de la autorización administrativa a la actividad minera de Cosmos, al entender que la autorización vulnera el Convenio Europeo para la Protección del Patrimonio Arqueológico y el Convenio Europeo de paisaje. En octubre del año pasado Adega llegó hasta la Fiscalía, al entender que la actividad de la cementera pone en riesgo el patrimonio histórico y arqueológico de Eirós.

A la espera de la Fiscalía

Pasados ya meses de la denuncia, la Fiscalía todavía no se ha pronunciado, aunque desde Adega, manifiestan que, de momento, se han logrado avances importantes como que Cosmos mantenga paralizada la actividad extractiva en el yacimiento de Triacastela y que el ayuntamiento haya anulado la licencia municipal otorgada en agosto del año pasado a la cantera de Vilavella.

Efectivamente, en noviembre, esta medida obligó a parar la actividad en la explotación, después de que se detectase un "defecto de forma" en la junta de gobierno local que le concedió el permiso a la cementera. Sin embargo, a día de hoy, y según indican fuentes de Cosmos, la empresa tiene "todas sus licencias en regla· y, si ahora mismo, mantiene parada la actividad en la mina de Triacastela es porque los hornos de la fábrica de Oural "no están funcionando". "No se está extrayendo por ese motivo", explican desde la empresa.

Y es que en diciembre, Cementos Cosmos volvió a conseguir su permiso de explotación de manos del ayuntamiento de Triacastela a través de un decreto de la alcaldía.

¿Todo sigue igual?

La autorización para explotar la mina exige a Cosmos un plan de protección para el santuario arqueológico que aseguran que cumplen y que consiste en "dejar un macizo de protección de 50 metros de roca alrededor de la cueva sin explotar" con el objetivo de garantizar que la actividad en el resto de la cantera no afecta a Cova de Eirós. Implica este condicionante que la licencia permite realizar voladuras a 50 metros del yacimiento.

Pasados los meses, con polémica y denuncias de Cosmos a vecinos de Triacastela incluidas, parece que las cosas no han variado mucho. El yacimiento arqueológico semeja a salvo de los supuestos problemas que le pueden causar las voladuras pero parece que, de momento, nada es definitivo. La cementera ha cesado su actividad, pero asegura que temporalmente y por motivos empresariales.

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