Cero autocrítica: La Xunta culpa a "delincuentes peligrosos" de la plaga de incendios

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Núñez Feijóo responsabiliza a "los que queman el monte" de la menor inversión en prevención y el secretario xeral de Montes habla de "delincuentes peligrosos" y ciudadanos que no los denuncian

Incendio en Ourense

en A Coruña, 11 de agosto de 2015 (16:52 CET)

La Xunta ha definido su estrategia de comunicación ante la plaga de incendios que en los últimos días han golpeado Galicia, casi un centenar en 48 horas, 41 en la última madrugada. La línea que empezó a dibujar la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, la siguen con vehemencia tanto el presidente del Gobierno gallego, Núñez Feijóo, como el secretario xeral de Montes, Tomás Fernández-Couto. Dijo la conselleira que nadie se podía creer que un incendio a partir de las 9 de la noche se produjese "por el tiempo", centrando el foco en el grupo de pirómanos que queman el monte y alejándolo de la política de prevención de la Xunta o del estado del monte.

Este martes, Feijóo y Fernández-Couto, en plena crisis por los fuegos registrados sobre todo en la provincia de Ourense, han sido todavía más contundentes. El secretario xeral de Montes, uno de los actores principales en el desencuentro del Gobierno gallego con la industria forestal, aseveró que "practicamente todos" los fuegos son provocados por "delincuentes peligrosos". El alto cargo se despachó a gusto, rechazando cualquier crítica sobre la política de la Xunta en la materia. Galicia cuenta con unas estructuras preventivas "brutales" y, añade, el estado de los montes "no es el problema" del origen de los incendios porque "nada tiene que ver con nuestra realidad".

Los ciudadanos no denuncian

Las quejas de algunos alcaldes por la demora de los servicios de extinción o por el abandono de masas forestales han caído en saco roto. "Es 100% una responsabilidad municipal. Un alcalde que ve como tiene las parcelas al lado de las casas habitadas y se atreve a culpar a otras administraciones, creo que dice muy poco de esas personas", zanjó Fernández-Couto, y dijo lo mismo sobre la tardanza de los equipos anti-incendios: "Descalifica a la persona que lo dice", insistió en declaraciones a Cadena Ser.

Desde San Caetano se incide en cómo los fuegos surgen de noche, cuando no pueden operar los medio aéreos, y cómo aparecen en diversos puntos para dividir al personal contra incendios. El responsable de montes del Gobierno gallego detecta además una connivencia de los vecinos: "Cualquiera de nosotros nos ponemos a hacer algo en cualquier parroquia de Galicia y es muy difícil que nadie se entere de lo que estamos haciendo y de que somos nosotros. Salvo que produzcamos un incendio. Ahí, nadie sabe nada", ha espetado, para añadir que "no se denuncia por miedo".

El año pasado, se detuvo a un centenar de personas y en lo que va de verano 44 fueron imputadas por su implicación en incendios forestales.

La política de la Xunta, condicionada

Núñez Feijóo ha seguido la misma línea discursiva. "Cuando buena parte de los incendios empiezan a partir de las ocho de la tarde, que es cuando a los helicópteros ya les queda muy poco tiempo para poder volar porque con el ocaso ya no se puede, está claro que hay un problema: hay incendiarios", dijo el presidente de la Xunta a Radio Nacional de España. Feijóo sí que reconoció que los montes están menos cuidados debido a la pérdida de población en el rural y rechazó que haya razones urbanísticas detras de los fuegos.

En todo caso, admitió que la actividad de "los que plantan fuego en el monte" condiciona la política de prevención. "Lo más triste es que se dedica mucho dinero a la extinción de incendios que deberíamos invertir en mejorar y cuidar los montes, en prevenir... Pero los incendiarios no dejan que esto sea así", zanjó.

"Hay interés en provocar caos", concluyó el presidente de la Xunta.

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