Barberá suspende la Mostra de València por la crisis

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RECORTES

Rita Barberá

28 de septiembre de 2011 (16:11 CET)

La red social Twitter rebotó ayer un ingenioso comentario de un periodista valenciano: “al final, los periódicos vamos a tener que hacer una sección con los recortes del día”. Y no es para menos. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, ha anunciado que la crisis económica obliga al consistorio a suspender el festival de cine Mostra de Valencia, después de 33 años de una actividad poco brillante. Barberá asegura que, con esta medida, que se podría hacer extensiva próximamente a otros grandes eventos, “los valencianos se ahorrarán 1,7 millones de euros”.

La Mostra de Valencia empezó como un festival dedicado al cine del Mediterráneo, pero nunca acabó de despegar. Por este motivo, sus gestores decidieron hacer un cambio de orientación y, en las últimas ediciones, el festival se dedicó al cine de aventuras y acción.

En paralelo, se contrató a golpe de talonario a Salomón Castiel, cuyos emolumentos como director artístico de la Mostra rondaban los 100.000 euros. Aun así, Barberá asegura que “el festival no ha levantado el vuelo” y que, por tanto, “lo mejor que puedo hacer ahora por los valencianos es suspenderlo durante unos años”.

Director “en los ratos libres”


Detrás de la decisión de la alcaldesa está, sin duda, la crisis económica. Un ahorro de 1,7 millones de euros no resulta nada desdeñable en estos tiempos, si bien también es cierto que la actitud de Castiel había generado un gran malestar en el consistorio.

El director artístico de la Mostra, que compagina su cargo con el de responsable del área de Cultura de la Diputación de Málaga, había reconocido que sólo se dedica al festival “en los ratos libros”. Es decir, cobraba un generoso sueldo por preparar el programa “por la noche, en casa”.

Visto lo visto, Rita Barberá ha decidido cortar por lo sano y suspender el festival, amparándose en la eterna excusa de la crisis. Y puede haber más: la alcaldesa ha reconocido implícitamente en alguna ocasión que la política de grandes eventos que inició el ex presidente valenciano, Francisco Camps, es un sinsentido en estos tiempos y ya se plantea suspender también otros “saraos” de la capital valenciana, como el Open de tenis o el Global Champions Tour, una competición de hípica que fue promocionada en el pasado a bombo y platillo.

Fallos de gestión

El punto final a la agonía de la Mostra de Valencia, no obstante, ha sido acogido con cierto excepticismo tanto desde el mundo de la cultura como de la oposición política al PP. Para unos, la crisis sólo ha sido la excusa perfecta de Barberá para cerrar un festival después de numerosos fallos de gestión, como la propia contratación de Castiel o la nueva fórmula de financiación a través de una entidad pública empresarial, tras finiquitarse la fundación municipal que lo sostenía. Sea como sea, el resultado final es que la Mostra cierra sus puertas tras más de tres décadas.

Para el portavoz del PSPV en el Ayuntamiento de Valencia y líder de la oposición municipal, Joan Calabuig, el cierre de la Mostra no responde a la crisis “sino a la falta de interés del PP”. Calabuig ha lamentado que se suspenda un proyecto que, a su juicio, “era un elemento de promoción de la ciudad” y ha asegurado que había otras opciones para abaratar costes, como fusionarlo con el festival Cinema Jove.

Sea como sea, el resultado final es que la oferta cultural de la ciudad de Valencia se reduce un poco más –son habituales los cierres de teatros, salas de concierto, etcétera- y que la crisis económica ya puede apuntarse una nueva víctima. Es, como se leyó en Twitter, la crónica del recorte del día.
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