Ethel Vázquez, Jesús Vázquez y Manuel Baltar en la presentación del proyecto de Foster&Partners para la estación intermodal de Ourense / Xunta
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Democracia Ourensana denuncia que Foster&Partners está cobrando un millón de euros al mes por los derechos de un proyecto que ha ninguneado la oposición al PP

Ethel Vázquez, Jesús Vázquez y Manuel Baltar en la presentación del proyecto de Foster&Partners para la estación intermodal de Ourense / Xunta

en Ourense, 20 de junio de 2017 (13:31 CET)

El proyecto que ganó el concurso para la estación intermodal del AVE en Ourense en 2011 volvió a presentarse modificado la semana pasada entre una fuerte convulsión política. El equipo del arquitecto británico Norman Foster, que tiene como socio en Ourense al estudio de arquitectura de Juan Carlos Cabanelas, detalló el viernes el plan para la infraestructura cuatro días después de lo previsto, tras aplazarse el acto programado para el lunes.

Entre ambas fechas, el alcalde de Ourense trasladó que Fomento estaba de uñas y que si la ciudad seguía dando problemas haría para la estación lo que considerase oportuno. Jesús Vázquez lo dijo de manera más elegante, argumentando que Fomento y Xunta podrían castigar a la ciudad si continuaba cuestionando el modelo, pero el mensaje era el mismo.

Aquellas palabras azuzaron a partidos de corte localista, como Democracia Ourensana, que el día de la presentación estaba con Abel Caballero protestando en Vigo por las conexiones de la alta velocidad. Los socialistas vigueses piden la variante de Cerdedo y la conexión con Ourense, para que el enlace con la meseta no obligue a viajar hasta Santiago. Los socialistas ourensanos y Democracia Ourensana, primer partido de la oposición, pedían la conexión con Vigo, pero también la variante de Ourense, que sigue sin plazos.

El escenario de disputa abierto ha tenido continuidad este lunes, cuando Pérez Jácome, el portavoz de Democracio Ourensana, denunció que Foster&Partners está cobrando un millón de euros al mes por los derechos del proyecto. No puso papeles sobre la mesa, sino que aludió a “fuentes dignas de crédito”, según las cuales, el despacho del arquitecto británico y sus aliados habrían percibido ya 5 millones de euros por los derechos derivados del proyecto ganador del concurso para la estación del AVE resuelto en 2011.

Jácome dice que estas partidas tienen como finalidad evitar una demanda del estudio de arquitectura por los cambios introducidos en el proyecto original que ganó el concurso y, por otra parte, mantener el nombre de Foster ligado a la infraestructura, algo que desearía el PP para favorecer el prestigio de la obra.

El problema de la hoja de ruta marcada por el estudio es que ha sido fuertemente cuestionada desde distintos ámbitos, entre ellos, el Club Financiero de Ourense o el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG).

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